viernes, 30 de agosto de 2013

Los enemigos de Kaka´

Tan sólo cuatro años. Eso es lo que ha durado, al menos eso parece, el periplo de Kaka´ en el Real Madrid. Anunciado su deseo de marcharse del club blanco, el brasileño parece tener un pie y medio fuera del Santiago Bernabéu y la cabeza puesta en su regreso a Milán. Tras este tiempo es difícil hacer un balance positivo de su paso por España, más aún si uno tiene en cuenta el precio por el que llegó. Aún así, las circunstancias que se han producido durante estas temporadas nunca han acompañado al Balón de Oro del año 2007.

En 2009 llegó flamante, con las dos mayores distinciones individuales a las que puede optar un jugador de fútbol, Ricardo Izecson Dos Santos Leite. El mediapunta brasileño venía de arrasar en Milán, de jugar dos finales de Champions y ganar una de ellas siendo el principal artífice de la consecución de ese título. Tan sólo recuerdo dos futbolistas saliendo ovacionados de un campo tan sumamente exigente como Old Trafford, el llamado Teatro de los Sueños. Uno de ellos fue Ronaldo Nazario, según Mourinho el Ronaldo de verdad, y el otro, Kaka´ en aquella eliminatoria de Champions en la que el Milán aplastó al ManU liderado por un terremoto brasileño.
Pocos campos hay más exigentes que el feudo de los red devils. Allí supieron apreciar su juego: vertical, lleno de calidad y a una velocidad apabullante. Así era él. Lástima que no hayamos podido disfrutar de ese jugador. Lástima que la versión que se marchará el Real Madrid, sea tan sólo una marca blanca de aquel joven que deslumbrara con sus zancadas y sus gambeteos sobre el césped. Todo eso le ha acompañado durante este tiempo en Chamartín.
Aquella imagen le ha ido mermando temporada tras temporada. Sus ganas de querer volver a ser aquel que un día fue han sido su peor enemigo. Sin duda, nadie que haya visto al Kaka´ del Madrid podrá imaginar, ni siquiera atisbar, quién fue algún día. Pero no todo es negro, no todo es culpa suya.
Echando la vista atrás, la falta de profesionalidad que se le ha achacado siempre al 8 blanco ha sido siempre la razón para darle la espalda. Cierto es que se operó de su problema de pubis en el peor momento para el club blanco. ¿Pero cuántos profesionales de este deporte han antepuesto sus ganas por jugar vistiendo la camiseta de su selección a las obligaciones de jugar con la de la empresa que les paga? Una es placer, la otra es trabajo. Recordemos el caso de Fernando Torres antes del Mundial de Sudáfrica. El delantero de Fuenlabrada prefirió jugar mermado físicamente con el Liverpool el último tramo de la temporada 2010 para poder llegar a jugar con España el Campeonato del Mundo que a la postre ganó. En ese momento todos los españoles celebramos la decisión de El Niño. ¿Criticable? Por supuesto. ¿Entendible? Desde luego.
Poco profesional por preferir perderse el inicio de la pretemporada con el Real Madrid de recién llegado Mourinho. Sin duda, el técnico luso tampoco fue de gran ayuda para su recuperación. La brega, la pelea y la presión asfixiante, primordiales en dicho equipo, no eran el mejor remedio para un jugador que se recuperaba de una lesión de tal magnitud. A pesar de ello, el canarinho llegó a contar con la confianza de su míster en muchos de los partidos que el Madrid disputó con Mou en el banquillo. Cierto es que no fue decisivo en ninguno de ellos o al menos en ninguno de los llamados “decisivos”, pero el brasileño nunca se escondió ni intentó ocultar sus ganas por jugar y demostrar lo que algún día fue. De poco sirvieron partidos como el de Mestalla en el que el brasileño fue el líder del equipo, ni el encuentro en el Camp Nou de la primera temporada de Manuel Pellegrini en el banquillo blanco en el que su velocidad trajo de cabeza a Piqué y Puyol, centrales aquella noche. Apenas pequeños atisbos que le relegaban una y otra vez a la suplencia.
Nadie duda de que su paso por Madrid haya sido casi inapreciable, al menos futbolísticamente hablando. Los enemigos que se ha ido echando a la espalda fueron lapidando poco a poco su estancia en la capital de España. El precio que se pagó por él, una millonada; las lesiones, tan sólo los deportistas de élite entienden lo duro de esa lesión y lo difícil de su recuperación; los entrenadores, ya que nunca jugó en su sitio; y él mismo, porque jamás se sintió en casa. Demasiados ladrillos los que se fueron echando en su mochila.
Poco le queda por aquí al ex astro brasileño. El mismo que un día fue recibido por casi 50.000 aficionados está a punto de decir adiós. Según el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, “Kaka´ nos ha salido bien económicamente”. Desde luego que al máximo representante blanco, en lo empresarial, pocos son los que le hacen sombra. Esperemos que algún día, en lo futbolístico, llegue al mismo punto de exigencia. Las dudas me abordan al pensar en que en 2003, el mismo presidente que hoy ocupa el palco del Bernabéu dijo 'no' a un joven que destacaba en el Sao Paulo. “Pocas camisetas venderá un chaval casi desconocido”, pensaría. Tan sólo ocho millones de dólares le costó al Milán hacerse con sus servicios y el resto de la historia ya la conocemos.

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