viernes, 23 de agosto de 2013

Diego López no es Mourinho. Que quede claro

Se fue, pero su semilla germinó en buena parte del respetable madridista. La total falta de tacto con que manejó José Mourinho el tema de la portería ha dejado una herencia putrefacta para Carlo Ancelotti. Anoche esto se evidenció en el Santiago Bernabéu, donde muchos aprovecharon el homenaje a un mito para escenificar un enfrentamiento absurdo.

Todo comenzó con el respaldo a Iker Casillas. El guardameta de la Selección Española atraviesa un momento complicado y su afición quiso reconocerle su ejemplar actitud y agradecerle todos los años de sacrificio por un escudo. Fue un gesto emotivo y comprensible. La afición está con su capitán.

Sin embargo, en el minuto 40, Villiam Vecchi (entrenador de porteros del Real Madrid) mandó calentar a Diego López. Fue el momento en que estalló la guerra en el estadio de Conchaespina. Mourinhistas y madridistas expresaron su opinión. Los primeros corearon el nombre del portero gallego y los segundos respondieron con vítores a Casillas. Una situación absurda que contribuye a gangrenar una relación ya de por sí complicada.

Nunca ha sido sencilla la convivencia entre dos porteros competitivos. Diego López llegó para tapar el agujero que se produjo tras la lesión del capitán. Era suplente de Palop en el Sevilla y Mourinho le rescató para ponerle en la órbita del fútbol mundial. Su labor ha sido excelente. Se he comportado siempre con profesionalidad y sus actuaciones han sido determinantes en muchos partidos. Además, en su haber tiene el hecho de ser canterano, algo que siempre ha gustado en el exigente graderío merengue y que hace aun más incomprensible los silbidos que se escucharon ayer. Varias intervenciones del lucense fueron respondidas por abucheos en una absoluta falta de respeto por un jugador tan profesional como el que más.

Lo triste de esta situación es que, sin quererlo, se está cociendo un enfrentamiento entre los dos guardavallas. Ellos son las víctimas de este peligroso debate. Todos somos porosos al halago y a la crítica. Es difícil mantenerse completamente al margen.

Defender a Iker Casillas no ha de ser necesariamente estar en contra de Diego López. Al mostoleño se le defiende y se le protege de la agresión exterior que sufrió a manos de José Mourinho. Pero Diego López no es Mourinho. Eso tiene que quedar claro. Ancelotti deberá decidirse (si no lo ha hecho ya) por uno u otro y, decida lo que decida, será criticado. Éste es uno de los peajes que venían al contratar el Pack José Mourinho.

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