miércoles, 7 de agosto de 2013

Con sus virtudes y defectos, José Mourinho

Son, han sido y serán los mejores en lo que hacen. Dos astros del fútbol, dos maestros del deporte rey que no dejan indiferente a nadie, son lo mejor de la historia futbolística de Portugal y mediáticamente no hay quien se les acerque. Todo esto sumado a un carácter ganador, una autoconfianza abrumadora y una alta dosis de ego personal, hace que si en algún momento sus ideas chocan, el golpe se escuche en todos los recovecos del planeta fútbol.

Bien, pues así ha ocurrido. Tras nueve meses de una relación que se ha ido empeorando con el paso de los días, la veda ha quedado abierta. Mourinho se refirió a Ronaldo Nazario como “el verdadero Ronaldo, algo que es una realidad, de toda la vida el otro es "Cristiano Ronaldo", y, por cierto, es mucho mejor que el primero. Mientras Ronaldo tuvo un par de años al máximo nivel, el portugués lleva desde los 20 añitos (y ya tiene 28) siendo una referencia mundial. El brasileño prometía 35 goles en Liga, sin llegar a los 30; el portugués anota 46 goles en la competición doméstica y lleva más tantos que partidos jugados con el club más exigente de la historia. Ambos están entre los mejores de todos los tiempos, pero el fútbol evoluciona, el nivel físico y táctico va a más y los números están disponibles para todos aquellos que quieran corroborar que Cristiano está por encima. Por cierto, quitando los primeros años de Nazario da Lima, a Mourinho este jugador le hubiera durado menos de lo que le duró a Capello en el Madrid, es decir, seis meses.

El dardo de Mou estaba ahí, y a poco después el Madrid anunciaba que tras el entrenamiento hablaría Cristiano en rueda de prensa. El morbo estaba servido. La contestación del crack portugués a Mourinho fue una respuesta con una gran carga de cordialidad, responsabilidad y profesionalidad. Quizá la que le faltó en ciertas fases de la temporada pasada fuera de los terrenos de juego haciendo declaraciones que le hacían un flaco favor al club para el que trabaja. Sí, me refiero a la dichosa tristeza y a esos temas que fueron surgiendo a lo largo del curso. Eso sí, claro está que Cristiano ha sido el protagonista principal de los recientes éxitos del Madrid, de eso no hay duda.

José Mourinho es así, con sus defectos y sus virtudes. Y ya no está. Se fue. El problema no reside en que Mou no sea madridista de corazón, el problema real llega cuando algunos creen que sí es así. Mourinho es un profesional, el más profesional. Se parte y se partirá la cara por el club donde entrene, defendiendo los colores mucho más que muchos que dicen ser de esos equipos y a la hora de la verdad se esconden y no dan la cara. Claro está que el entrenador luso tiene un afecto especial al Madrid, a Florentino y a una parte de la afición blanca. Pero él ya está preparando su terreno con el Chelsea, si no fuera de esta manera no sería José Mourinho. Ya está maquinando su conquista del universo futbolístico mediante su siempre polémico lema: “Mis jugadores y yo, contra el resto del mundo” Pero hay una realidad que se evidencia a lo largo de estos últimos días. Gran parte de los mourinhistas han pasado página, piensan en el nuevo Madrid apoyando desde el primer día lo que por ahora es algo que está costando: la labor de su nuevo entrenador. Sin embargo, esos antimourinhistas que hablaban de yihad’ y afirmaban que los sectarios de Mou jamás se olvidarían de él, dan muestras de tener una tremenda obsesión con el míster más mediático de todos los tiempos. Me parece lógico, es difícil de olvidar.

1 comentario :

  1. Enorme Edu. Al final se va a acabar demostrando que los "radicales" de los que hablaba la gente, no eramos los mourinhistas...

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