jueves, 11 de julio de 2013

Illarramendi, apuesta ganadora

Con el fichaje de Asier Illarramendi por el Real Madrid aun en el aire, muchos son los que creen que lejos está el centrocampista vasco de ser digno de vestir la camiseta blanca, sea al precio que sea. Equivocados todos ellos. La Real Sociedad se desvincula de las negociaciones alegando que si el club blanco le quiere, deberá abonar su cláusula de rescisión que ronda los 36 millones de euros. Ahora el Madrid deberá ver hasta qué punto es rentable.
Por juventud. El aún jugador txuriurdin es una de las perlas de este país. Con tan solo 23 años forma junto a nombres como los de Thiago Alcántara, Deulofeu, Oliver Torres o Jesé, como uno de los efectivos del mañana de la selección absoluta. Futuros defensores de los colores de la camiseta española cuando nuestros campeones de Europa y del Mundo vayan despidiéndose de la elástica que tantas y tantas alegrías les ha dado en estos años.
Por veteranía. A pesar de su edad, el centrocampista ha comandado a una Real Sociedad de Champions. Su juego, su inteligencia sobre el terreno de juego y la jerarquía con la que maneja los partidos le han colocado donde está. Desde su debut en Primera División con su equipo de toda la vida, ya había debutado en Segunda con el conjunto blanquiazul en junio de 2007, el de Guipuzkoa mostraba algo diferente, algo que muy pocos habían aportado a un equipo que no iba más allá de mitad de tabla. Junto a él, jugadores como Zurutuza, Elustondo, Estrada o Bergara han sabido hacer del medio campo del conjunto de San Sebastián una de las demarcaciones más estables junto con el ataque.
Por recorrido, calidad y polivalencia. El joven futbolista vasco podría formar junto a Xabi Alonso, Khedira, Modric o sustituyendo a cualquiera de ellos. Él es un todocampista. Su gran despliegue físico le permite colocarse por delante de los centrales, ocupando todos los espacios que se generen en la salida de éstos o de los laterales. Junto a Khedira. Por calidad, podría ejercer de creador del juego blanco. Rápido en la salida del balón, dotaría al conjunto de Ancelotti de un gran criterio a la hora de jugar la pelota. Todas y cada una de las demarcaciones podrían llevar su nombre. Su inclusión en el once es difícil, no lo niego, pero por juego no debería serlo.
Por todas estas y muchas más razones. Porque es un jugador de fututo, de los que salen rentables a la larga. Porque la edad de Xabi Alonso hace pensar en la búsqueda de un sustituto. Por la importancia del 14 dentro del planteamiento del Real Madrid. Esta temporada se ha visto que cuando Alonso no está o no está bien, su equipo lo nota.
¿Necesario? Sí. Illarramendi no tiene el nombre que pueden tener Bale, Suárez o Cavani, pero sí lo necesario para dotar al club blanco de algo siempre necesario: criterio con el balón en los pies. Su cláusula y el contrato que le vincula con su actual equipo, tiene contrato hasta 2018, bloquean su salida.

No sabremos si funcionará en una casa tan exigente como la blanca, lo que sí deberíamos hacer es alejarnos de aquellos comentarios taberneros que aseguran que “Isco y ese tal Illarramendi no son jugadores para el Madrid”, como diría un periodista que vive inmerso en una piscina de bolas: “menuda bacalá”.

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