jueves, 23 de mayo de 2013

Pellegrini merece una segunda oportunidad en el Madrid

Tres años después de la salida de Manuel Pellegrini del Real Madrid, aún hoy se sigue mirando a la eliminatoria que el club blanco perdió ante el Olympique Lyonnais en octavos de final de la Champions 09/10 con el técnico chileno en el banquillo para justificar la subida de nivel del club y el buen hacer de José Mourinho como entrenador del equipo merengue.
Injusto. Como la mayoría de comparaciones que se puedan hacer entre ambos técnicos. El Madrid ya caía en octavos antes de Pellegrini. Igual de inadmisible me resulta la persona que utiliza el dato que dice que Mou es el entrenador que menos títulos ha conseguido en una etapa de tres años en el Madrid con el objetivo de devaluar su trabajo, por muy exacto que sea el apunte. La coyuntura es variable, nunca constante. Las circunstancias en las que ambos desarrollaron sus métodos fueron totalmente distintas.
Estas últimas y los plazos marcan las situaciones, y en este caso no es diferente. El comienzo de un proyecto requiere paciencia. La que no se tuvo con Pellegrini, y sí con Mou, siendo el segundo caso el ejemplo de decisión acertada. De nada hubiera servido despedir al portugués tras el 5-0 del Barça al Madrid en su primer año. Los resultados llegaron después. Quizás una Copa del Rey, una Liga y una Supercopa de España sean escaso motín para el aficionado madridista, pero lo cierto es que el nivel de juego del equipo no estaba a la altura de su enorme pegada. Lo segunda característica tapaba la primera.
Mourinho ha sabido revertir la situación de inferioridad que el Real Madrid sentía con respecto a su enorme rival, y justo el año en el que menos daño le ha hecho el Barça, la etapa de The Special One en la capital de España ha llegado a su fin. Mou era la llave para acabar con el conjunto catalán, pero lo cierto es que el equipo catalán, tanto con Guardiola como con Vilanova, han seguido ganando (aunque en menor medida y un par de escalones por debajo de su mejor nivel), mientras que el proyecto madridista se ha ido desmoronando poco a poco.
Con la renuncia a Pellegrini, el Madrid dejó escapar su estabilidad a largo plazo. La posibilidad de edificar un proyecto recuperando su esencia, dejando de lado los triunfos del equipo dirigido entonces por Josep Guardiola y centrándose únicamente en recuperar el rumbo del club. Orientación perdida en estos momentos, en los que todo lo que rodea a la Casa Blanca es una incógnita. El carácter tranquilo del chileno, ahora que ha anunciado su no continuidad en el Málaga, puede ser la mejor arma para construir un equipo con argumentos futbolísticos más sólidos que los de años anteriores, en los cuales se fiaban las victorias a la capacidad para hacer gol de los delanteros. Su brillante manera de lidiar con todas las dificultades habidas y por haber en el club andaluz le hacen merecedor de una segunda oportunidad en el Real Madrid. Además, en el puzzle madridista encaja perfectamente en estos momentos la pieza de apaga fuegos que perfectamente encarna Pellegrini, y, como guinda perfecta al pastel, a estas alturas ya no urge acabar con ninguna hegemonía, ya que el Barça ha perdido su condición de mejor equipo del mundo que sí tenía en la temporada 09/10, cuando el chileno vivió su etapa como técnico merengue. Por más que lo pienso, no me parece nada descabellado.

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