lunes, 20 de mayo de 2013

La Premier echa el cierre y aleja a Bale de Londres

Inglaterra acaba su curso. La liga inglesa cierra un año en el que el Manchester United ha demostrado ser el mejor equipo (por número de títulos) de la historia de la competición. The Red Devils cierran su campeonato de liga más triste debido al adiós de su manager. Sir Alex Ferguson deja el club que le ha visto crecer como entrenador. Manchester City, Arsenal y Chelsea acompañarán a los futuros pupilos de David Moyes el año que viene en la Champions League. Mientras, Tottenham y Everton jugarán la Europa League, dejando así al mejor jugador del año en la liga regular, Gareth Bale, fuera de la máxima competición continental.
Año sin grandes sorpresas el que se ha vivido en una de las mejores ligas de Europa. Allí, donde el fútbol es fútbol, donde se eleva este deporte a la categoría de religión hay un equipo que reina por encima del resto. Este año ha sido fácil para un Manchester United que se ha mostrado infranqueable en “su competición”. El City, segundo a once puntos no ha podido competir. Mancini, cesado ya de los  Citizens, no ha sabido sacar el máximo de sus pupilos entre los que David Silva no ha destacado como otras temporadas. Además de la inexistente competencia por el primer puesto, gran parte de culpa de la obtención del título liguero la tiene uno de los fichajes más rentables de los Diablos Rojos: Robin Van Persie. El delantero holandés ha demostrado con goles y buen juego los motivos por los que el actual campeón de la liga inglesa pagó por él 25 millones de euros. Sus 26 goles han sido suficientes para meterse en su primer año a la afición de Old Trafford en el bolsillo.
Con el trofeo en la mano, muchos se preguntan qué pasará a partir de ahora. La llegada de David Moyes al banquillo del ManU inquieta a la parroquia. Los títulos avalan a Ferguson y en eso Moyes no puede competir. El técnico escocés (parece que el país del Whisky es el preferido por la directiva del club a la hora de buscar entrenadores) no destaca por su palmarés, sí por su trayectoria. El ex del Everton es de los pocos manager que quedan en la Premier Legue, competición que siempre se caracterizó por ser de las pocas en las que sus clubes apuestan por los proyectos a largo plazo.
Los Toffees también cierran ciclo con la salida del que ha sido su entrenador durante los últimos once años. En el club de Merseyside no logró ningún título, pero ha sido su capacidad de liderazgo y sus condiciones para conseguir mucho con poco lo que ha convencido al propio Ferguson para elegirle como próximo entrenador del United. Siempre sonó como aquel que tomaría el legado de Fergie. Desde su llegada al Everton ha sido nombrado como mejor técnico del año hasta en tres ocasiones, protagonizando uno de los proyectos más sólidos de la competición. Con él en el banco, el club de Liverpool solo ha bajado una vez, temporada 2003-2004, de la décima posición en la tabla, ya que siempre ha ocupado posiciones de privilegio en la clasificación. Además, en la 2004-2005 logró entrar en Liga de Campeones y “descubrir” a uno de los mayores estandartes del fútbol inglés actual: Wayne Rooney. Moyes antes de irse dejó atado el futuro de sus jugadores con la clasificación europea.
Junto al Everton, será el Tottenham de Villas-Boas el que tendrá el dudoso premio de jugar la Europa League la temporada que viene. Dudoso por los méritos que los Spurs hicieron a lo largo de la temporada. Sin duda, ha sido uno de los equipos más regulares durante el año, consiguiendo buenos números que no han servido para colarse en la Champions. El inicio del curso parecía complicado con la marcha de Luca Modric, cerebro del equipo en los años en los que jugó allí. El conjunto de Londres supo reestructurarse en torno a la figura de Scott Parker que llegó del Aston Villa para ser el enlace del técnico luso sobre el campo.
Y aquí es donde entra él. Sin duda, el mejor de la Premier League este año: Gareth Bale. Goles, asistencias y mucho espectáculo han sido el amplio repertorio que el galés nos ha ofrecido. Tan solo Van Persie (26) y Luis Suárez (23), ambos delanteros, han superado los 21 del centrocampista del Tottenham. Este año ha sido el de su consolidación entre los grandes del fútbol mundial. Los mejores clubes del mundo ya se pelean por él y las cifras en las que se valora su fichaje son mareantes. De los 40 millones que el club londinense pedía por él el pasado curso, han pasado a los 72 que, al parecer, puede pagar el Real Madrid. Hoy muchos creen que es de los futbolistas con mayor potencial y las comparaciones, por estilo de juego, con Cristiano Ronaldo son una realidad. Villas-Boas ha sabido sacar lo máximo de él cambiando su posición en el campo. Su incursión en la mediapunta con total libertad de movimiento le ha aportado un plus de agresividad y verticalidad a su equipo. En esa línea del campo se siente más cómodo para hacer lo que más le gusta: regate, velocidad y disparo. Su salida de la disciplina de los Spurs parece segura, más aún habiendo quedado fuera de la Champions League.
Sin la emoción por saber quién sería el dueño de la liga, las miradas en la última jornada se centraban en conocer a aquellos que jugarían la Champions el año próximo. Chelsea, Arsenal y Tottenham pelearían por dos posiciones europeas. El mal año de los primeros en el que la afición se ha centrado más en preparar la bienvenida al más que probable regreso de Mourinho al banquillo, que en apoyar al técnico que les ha brindado una Europa League y el tercer puesto. El Chelsea hoy puede dar gracias por haber conseguido acabar el año de la manera en la que lo ha hecho. Nadie daba un duro por el club de Londres que, otro año más, no ha jugado a nada. Injusto premio para ellos.
Junto a los de Stamford Bridge, el Arsenal será el otro equipo que ocupa puestos de Liga de Campeones. Otro curso en el que los de Arsène Wenger acaban el año en blanco. Ni Liga, a la que dijeron adiós demasiado pronto, ni Champions, ni nada. Volvieron a prometer hasta que llegaron los choques directos. En la Liga no fueron capaces de dar un golpe sobre la mesa y en Europa volvieron a demostrar que están un escalón por debajo de los grandes del viejo continente. Con todo esto, los Cazorla, Arteta y compañía aguardarán a la 2013-2014 para volver a intentar elevar a los gunners al sitio que se les lleva resistiendo desde la temporada 2003-2004, año en el que jugadores como Henry, Vieira, Pires o Bergkamp lograron la machada de ganar la liga invictos.
La peor parte se la llevaron QPR, Reading y Wigan que verán el año que viene la Premier por la tele. De los tres, ha sido el club que entrena Roberto Martínez el último en perder la categoría, después de proclamarse campeón de la FA Cup unos días antes. De la gloria a la desidia en apenas tres días. La Championship recibe al flamante campeón de la Copa inglesa y despide al Cardiff y al Hull City, próximos equipos de la Premier League que nos deja hasta el próximo año. Veremos las sorpresas que nos deparará el año que viene Inglaterra y esa seña de identidad que aporta a este deporte.

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