martes, 12 de marzo de 2013

¡Tranquilos, somos el Barça!

A falta de pocas horas para el comienzo del partido más decisivo que se jugará este año en Can Barça, la premisa es clara: mientras hay vida, hay esperanza. El AC Milan visitará el Camp Nou con la ventaja en el marcador y en la autoestima, a pesar de que desde el club culé los mensajes lanzados busquen calmar el desánimo provocado tras los últimos resultados en partidos decisivos.
El primero fue Iniesta asegurando que “pondría la mano en el fuego por el pase de su equipo a cuartos de final”. Con él se fueron subiendo al carro del optimismo, de las revanchas históricas y de la épica parte del staff  técnico, junto con algunos de los líderes del vestuario. Alves, Alexis, y, por último, Piqué han hecho un llamamiento a una afición que, a pesar de seguir a una de las mejores plantillas de la historia, empieza a dudar de su rendimiento. ¿Razonable? Son muchos los que creen que en los partidos decisivos del curso, el equipo no ha mostrado su mejor cara. Otros achacan esta mala racha a la acumulación de partidos y a un bajón considerable en la intensidad defensiva de los blaugrana.
Y todo esto llega de la mano del partido de esta noche. Otra final, otro motivo más para volver a centrar sobre sí mismos las miradas más críticas del barcelonismo. El histórico Milan, mucho más rejuvenecido que años atrás, llegará al feudo culé para mantener la renta de 2-0 que obtuvieron en el partido de ida y que para ellos supuso casi la consecución de un título. Sin duda, esa victoria les sirvió de medicina para curar su fútbol enfermizo que desde unos años a esta parte ya no asustaba a nadie. Su lavado de cara a costa de las nuevas perlas que ha ido fichando en los últimos tiempos, olvidando así aquellos años en los que el recuperar viejas glorias (Beckham, Ronaldinho, Cassano) se convirtió en un requisito casi innegociable, ha sido la principal razón del resurgimiento rossonero.
Pero estamos hablando del mejor club de fútbol actual y una de las mejores plantillas de la historia de este deporte. ¿Quién puede dudar a estas alturas de la fiabilidad del FC Barcelona? Hasta hace tres partidos, eran muchos los que aseguraban que nunca nadie podía superar lo que habían conseguido los Messi, Iniesta, Xavi y compañía. Esos mismos que saltarán al verde del feudo culé para demostrar que siguen ahí, que los números no fueron, ni son fruto de la casualidad. Campeones de todo aunque, según lo que uno escucha y lee últimamente, eso parece haber perdido todo el valor. Tres derrotas y ya nada vale. ¡Qué injusto es este deporte! y qué ilusos aquellos que se animan a hacer leña del árbol caído, menospreciando así, aquello obtenido durante noches gloriosas de fútbol. Un servidor no será quien exprese con estas líneas ni la menor de las dudas sobre el juego de este grupo de deportistas.
La suerte ya está echada. Las dos escuadras saldrán con todo. Ambos cuentan con sus mejores galas, a excepción de Pazzini y Balotelli en el conjunto italiano, para conseguir la máxima de hacer desaparecer a su rival de la competición más importante del continente. Partidazo en el ambiente. Dos de los más grandes de la historia de la competición se enfrentan hoy para dar un pasito más en la lucha por la Orejona, la misma que hace grandes los colores de una camiseta y la historia de un club.

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