viernes, 1 de marzo de 2013

Puyol nunca se esconde

Se sigue hablando mucho de la supuesta humillación de Di María a Puyol en el segundo gol del Real Madrid en el partido del pasado martes. Cierto es que Di María realizó un magnífico regate (al que no hay que restarle mérito) ante el que nada pudo hacer el capitán azulgrana, pero en absoluto se puede hablar de una humillación. Uno no es humillado cuando se deja el alma por su equipo, cuando el bien común está por encima del beneficio individual. Eso es Carles Puyol.

El defensa catalán partía en clara desventaja ante Di María en aquella jugada. El argentino encaraba con velocidad y Puyol reculaba hacía atrás. Esta situación siempre provoca que las de ganar las lleve el delantero. Es difícil que el atacante no salga vencedor, ya que tiene opciones de tiro, pase o regate. El defensa está vendido.

Pero cualquier otro en su situación habría intentado poner su honor a buen recaudo. Cualquier otro habría hecho que metía el pie para no cabrear al entrenador y encontraría la justificación perfecta al alegar que no podía hacer otra cosa. No habría sido el primero. Pero Puyol no. El de Pobla de Segur esperó a Di María diciéndole con los ojos “no pasarás”. Pero pasó y el cinco azulgrana se quedó con las piernas abiertas sobre el césped del Camp Nou. Herido por el gol. En absoluto por el regate.

Porque la nobleza es el rasgo que más caracteriza al defensor de la Selección Española. Lo demostró en la ida quitándole aquel mechero a Piqué y reprochándole su conducta de niño chivato; y también lo evidenció el pasado martes. Pepe volvió a protagonizar uno de sus episodios teatrales (en el Camp Nou, como le gusta a Mourinho) dejándose caer por una supuesta agresión enemiga. Puyol, al ver tal falta de deportividad acudió como una exhalación, no para agredir o encararse con el portugués, sino para reprocharle su actitud, como si él mismo sintiese en su pecho el daño que causan esos comportamientos en el espectáculo futbolístico. Genio y figura.

Puyol seguirá jugando al fútbol hasta que sus piernas no aguanten más. Su corazón nunca se cansará. Podrán seguir regateándole, como han hecho en multitud de ocasiones, pero no habrá un momento en que él no dé la cara (y se la parta) por su equipo. Que los gurús del humor en Twitter sigan haciendo fotomontajes con Puyol disfrazado de bailarina, que él seguirá metiendo la cabeza donde otros no se atreven a meter la pierna, como dijo con acierto Franco Baresi. Porque el fútbol necesita más hombres como Puyol: el último reducto de deportividad en el mundo del balompié.

3 comentarios :

  1. No puedo estar más en desacuerdo.

    Puyol estaba más retrasado que Di María (Aquí se ve bien: http://www.youtube.com/watch?v=nT39MXg6zJg#t=0m18s) y siempre es más difícil correr con un balón que sin él.

    Por otra parte, si algo caracteriza a Puyol es ir al choque, al suelo, anticiparse... No es un jugador que corra con su contrario durante 20 o 30 metros sin meter el pie (También puede verse aquí: http://www.youtube.com/watch?v=dRW29AK8Syw).

    Lo de que vaya a recriminar a Pepe, ¿de verdad crees que es por su actitud? Todo el mundo va a por Pepe precisamente porque saben que es un jugador fácil de provocar su expulsión. Si fuese por actitud habría ido a por Jordi Alba o si le preguntasen qué le pareció la actuación de Cesc en la expulsión de Medel, ¿diría que su actitud fue lamentable?. No nos equivoquemos, por muy noble que sea, en aspectos del juego todo es en beneficio del equipo (cosa normal, por otra parte), no del fútbol (en eso destaca en aspectos extrafutbolísticos, como lo del mechero).

    Que Puyol nunca se esconde está claro, que Di María puso en evidencia su edad, en mi opinión, también. Puyol está mayor. Siempre tendrá los cojones que tiene y será una bestia física, pero su forma no es la misma (bastante ha aguantado, más le gustaría a alguno jugar a ese nivel hasta los 34 años).

    Si el fin del artículo es decir que lingüísticamente hablando, no sufrió una hubillación, estoy de acuerdo. Pero creo que no hay que tomárselo como algo literal, ya que en este deporte siempre ha existido este tipo de lenguaje figurado (claro ejemplo el uso del verbo "mear" para los regates. Evidentemente nadie mea a nadie en sentido literal).

    Espero que sigamos disfrutando el mayor tiempo posible de Puyol, pero yo creo que, precisamente por el partido que era, puedo decir tranquilamente que sí fue humillado.

    Noel.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Correr sin balón es más fácil que hacerlo con él, está claro. Pero correr hacia atrás e intentar quitárselo a alguien que va en beneficio de carrera no lo es. Es cierto que Puyol no es el que era (es evidente), pero creo que en esa jugada no se puede hablar de una humillación por la simple razón de que estaba en clara desventaja respecto a su rival.

      Con respecto a Pepe, puedo pecar de iluso, pero creo que Puyol no fue a recriminarle nada para que le expulsasen. Del mismo modo que reprochó a Piqué la acción del mechero porque no venía a cuento, hizo lo mismo con la acción de Pepe. Hasta Arbeloa fue consciente de esto que comento y se llevó de allí al portugués para que no siguiese liándola. Solo hubo una tangana en el partido y Pepe, que estuvo poco más de quince minutos sobre el césped, fue el protagonista. A Pepe muchas veces le buscan. La mayoría de ocasiones se encuentra él solito.

      Evidentemente, el "bien del equipo" está por delante del idílico y romántico "bien del fútbol", pero creo que Puyol es el único que en muchas ocasiones hace excepciones.

      Y añado otro ejemplo que he pasado por alto en el artículo. El día que el FCB ganó 0-7 en Vallecas, Dani Alves y Thiago tuvieron a bien celebrar el quinto gol con un bailecito. Esta fue la reacción de Puyol: http://www.youtube.com/watch?v=ArUfK_bevM8

      PD. Un día hablaré de Jordi Alba, cuya actitud muchas veces se acerca más a la de un pandillero que a la de un jugador de fútbol.

      Eliminar
    2. Hombre, no creo que la humillación esté precisamente en la carrera, más bien en el regate.

      Nada que objetar respecto a Pepe.

      Que Puyol es un señor no lo dudo. Lo que quiero decir es que no está reñido ser un señor y dejarte la piel con haber sido humillado en una acción puntual del juego. Son cosas perfectamente complementarias y se puede llamar a todas por su nombre.

      Noel.

      Eliminar