martes, 5 de marzo de 2013

Old Trafford ya se rindió ante ellos

Llegó el día. El Real Madrid está ante el primer match ball de la temporada. La posibilidad de dejar atrás los malos años en esta competición. Ni siquiera una supuesta victoria en la final de la Copa del Rey ante el Atlético de Madrid serviría de nada si los blancos no consiguen realizar un papel digno en la Champions. Y eso pasa por ganar en Old Trafford. Los de Mourinho visitan uno de los más emblemáticos estadios del Viejo Continente con un resultado poco favorable (1-1 en la ida) que les obligará a anotar al menos un tanto para encauzar la eliminatoria.
Nada más y nada menos que nueve años buscando la ansiada décima. En todo este tiempo el equipo madrileño ha vivido en un sinfín de estados de ánimo. El desfile de presidentes, de entrenadores y, obviamente, de jugadores siempre ha ido orientado hacia un mismo fin: recuperar su cetro europeo. El club más laureado del mundo no ha vuelto a vivir una de esas grandes noches de Liga de Campeones desde que el mago Zinedine Zidane, con un escorzo digno de las mejores esculturas de la antigua Roma, colocó ese balón en la escuadra de la portería de Hampden Park. Ése fue el fin de su reinado en Europa. Desde entonces el Real Madrid no ha vuelto a hacer justicia a su afamada historia cayendo año tras año de manera prematura de la competición.
Sobre el terreno de juego se reunirán dos de los equipos con mayor número de orejonas en sus vitrinas. Las nueve del Madrid frente a las 3 del ManU reflejan el caché del partido de esta noche. En él se verán las caras plantillas millonarias que confían en la billetera para conseguir que los mejores del mundo vistan sus elásticas. La igualdad en la ida promete mucho para el partido de vuelta. Los blancos necesitan de su verticalidad y jugadas a la contra para poder anotar y quitarse de encima la presión de haber encajado un gol en contra en el Santiago Bernabéu. Por su parte, el planteamiento de Sir Alex Ferguson se basará en una defensa férrea con ayudas constantes que imposibiliten el juego fluido de su rival.
El técnico escocés lo tiene claro: el principal peligro es Cristiano Ronaldo. El crack de Madeira está viviendo un momento dulce. Decisivo en la semifinal de la Copa del Rey ante el FC Barcelona y revulsivo en el Clásico de liga del pasado fin de semana. El luso, mientras militó a las órdenes de Fergie, fue su niño mimado, su hijo futbolístico. El manager de los diablos rojos fue el principal valedor de su fichaje cuando CR7 tenían tan solo 18 años y ya sobresalía en el Sporting de Portugal. Nada más y nada menos que 12,24 millones de libras (más de 18 millones de euros) pagaron por él, dinero que sirvió para sanear las cuentas de su club de origen.
Clave Cristiano y clave Van Persie. Por sus botas pasarán la gran mayoría de las ocasiones de peligro que atenten a la tranquilidad de David de Gea y Diego López, respectivamente. El holandés no vive un buen momento en los últimos encuentros ligueros. En los últimos dos partidos, no ha sido capaz de hacer gol a pesar de que su equipo ha conseguido destacadas y amplias victorias: 0-2 ante el QPR y 4-0 ante el Norwich. Junto a él, Rooney y, muy posiblemente Ryan Giggs liderarán el ataque del ManU. El centrocampista galés cumplirá su partido 1000 con la camiseta de los red devils, convirtiéndose así en el que más veces ha vestido dicha elástica.
Del lado madridista, la alineación que Mou decida es toda una incógnita. Tan solo la portería (Adán ya no es opción) y la defensa parece clara. La zaga estará compuesta por Arbeloa, Ramos, Coentrao y el licenciado Varane que volverá a disputar de titular otro encuentro decisivo de la temporada a sus 19 años. En el medio tampoco parece que haya dudas, ya que Alonso y Khedira son fijos y más en un choque como el de esta noche en el que el hermetismo entre defensa y medio podrá determinar el encuentro. Las dudas vienen arriba. Di María, Özil, Modric, Benzema, Higuaín y Kaka' se repartirán tres puestos del ataque. El argentino puede ser un filón en una banda en la que Evra ya no es el que era. Entre Mesut y Luca, es el mediocampista alemán el que tiene más opciones para salir de inicio. Finalmente la delantera será cosa del francés, ya que el Pipa sigue sin encontrar su mejor estado de forma, aunque un cambio en el planteamiento táctico puede colocar a CR7 en punta, dejando al delantero francés y al argentino en el banco.
Y por último está Kaka'. El brasileño parece que vuelve por enésima vez. En caso de ser así, sería una grandísima noticia para el madridismo que recuperaría a un jugador de nivel para el tramo más duro e importante de la temporada. Cuando muchos le creían muerto, parece que ha vuelto a encontrar un tono aceptable. Nadie duda de que desde que llegó ante 60.000 personas en el Santiago Bernabéu ni siquiera ha rozado el nivel que le llevó a ser el Mejor Jugador del Mundo en 2007. Sus principales problemas: las lesiones y el precio que se pagó por él. Los 60 millones de euros que desembolsó el club merengue para hacerse con sus servicios han ejercido de lastre desde el primer día. A pesar de ello, hoy podría ser su noche. El crítico y exigente respetable del Teatro de los Sueños ya le ayudó, con una de las mayores ovaciones hacia un rival que se recuerdan, a conseguir su mayor distinción individual. Al igual que Ricardo, de allí, ya salió aclamado uno de los grandes: Ronaldo Nazario. Ellos dos salieron victoriosos del Estadio que esta noche escribirá un punto y seguido (o final) en el camino del Real Madrid hacia una competición que un día sintió suya.

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