lunes, 11 de marzo de 2013

La Real Sociedad oposita a la Champions

El fútbol vasco sigue empeñado en dar que hablar, también esta temporada. Si el pasado ejercicio fue el Athletic el que firmara una temporada de ensueño llegando a las finales de Copa del Rey y Europa League, en el presente es la Real Sociedad la que aspira a cotas más altas que la permanencia o la clasificación para la competición europea menos importante.
No es casualidad que el conjunto donostiarra sea el único equipo, hasta el momento, capaz de arrancar algo positivo del Vicente Calderón. La victoria ante el Atlético viene a confirmar la solidez de un bloque plagado de buenos futbolistas, que está ofreciendo a la afición txuri-urdin el mejor juego que recuerdan desde que Xabi Alonso fuese dueño de la medular guipuzcoana, Kovacevic tuviese el espacio aéreo vasco reservado para sus cabezazos o Nihat hiciera extensiva la pista de atletismo de Anoeta al verde con sus carreras.
La conjunción de jóvenes talentos como Illarramendi y Griezmann con gente de la experiencia de Xabi Prieto o Claudio Bravo está siendo brillante: la Real es quinta, empatada a 44 puntos con el cuarto clasificado (que da acceso a Champions League), el Málaga. En total, únicamente tres menos que todos los conseguidos la temporada pasada en solo 27 jornadas.
Una progresión obvia, óptima, comandada por el ‘10’. La zamarra realista rezuma tradición (también en su diseño de este año) y no había otro dorsal más clásico que ese para liderar con clase un equipo. Xabi Prieto es, seguramente, uno de los jugadores más infravalorados de nuestra liga. Su estilo desgarbado, su trote cansino, desganado, nos hacen ignorar, en ocasiones, sus tremendas cualidades futbolísticas. De hecho, de no ser por su limitado físico, no me cabe la menor duda de que hace tiempo hubiera opositado a estrella del fútbol europeo y el proyecto en el que estaría inmerso sería en el de un equipo fijo edición tras edición de la Champions. El otro futbolista clave del buen momento realista es mexicano y está respondiendo, por fin, a todas las expectativas que despertó hace años, cuando aún no había llegado a la veintena. El caso de Carlos Vela parecía el de eterna promesa que estaría dando tumbos por diferentes equipos europeos hasta que llegase el momento de su retirada. A los 24 años, por fin ha encontrado estabilidad en la Real y está empezando a explotar todo su potencial, tanto físico como técnico. Así lo demuestran sus 12 goles en la Liga BBVA (máximo realizador de la Real) y sus buenas actuaciones domingo tras domingo sobre el terreno de juego.
El mérito es doble si tenemos en cuenta que el buen momento de la Real está sucediendo con un entrenador un tanto timorato, incluso rozando la cobardía con sus decisiones, pero al que no se le puede negar su saber estar después de vivir en la cuerda floja durante la pasada campaña. Lo que parece claro es que el binomio técnico francés-banquillo txuri-urdin es una gran combinación para la Real Sociedad, que ha vivido sus mejores tiempos en el siglo XXI de la mano de Raynald Denoueix y ahora de Philippe Montanier. Veremos si el segundo puede igualar el logro del primero de clasificar al equipo para la máxima competición continental.

No hay comentarios :

Publicar un comentario