viernes, 8 de febrero de 2013

Perotti, la Liga te espera

Divagando hace unos días metido en conversaciones propias de tasca, me vino a la cabeza una duda futbolística de las que te llevan a pensar. El paso de los años hace que sean muchos los jugadores que van abandonando nuestra competición y dejan un vacío del que uno tarda en enterarse. Eso me pasó hace casi un año con Diego Perotti. Su ausencia de los terrenos de juego de nuestro país me obligó a intentar dar con su paradero. Pues bien, a día de hoy, el argentino sigue en el mismo sitio donde mi curiosidad le dejó.
En medio de una crisis deportiva e institucional como la que vive el Sevilla, con declaración incluida de su presidente alegando que se deben pagos a algunos jugadores de la plantilla, hay un tema humano que eclipsa la mala situación del club. Sin duda, uno de los últimos extremos zurdos que ha visto el respetable futbolístico de este país vive uno de los peores momentos de su corta carrera. Diego Perotti (Moreno, Argentina, 26 de julio de 1988) cuenta los días y las semanas como un auténtico calvario. El tiempo pasa y su vuelta a los terrenos de juego se tercia cada vez más lejana. Los plazos estimados hablan de semanas, ya que la lesión física del jugador está curada, pero el problema va mucho más allá de lo palpable. La reiteración en sus lesiones le ha llevado a un estado de ánimo insoportable. Su necesidad de volver a sentirse profesional le llevó a pedir al club que le dejara quedarse en Argentina y poder ultimar allí su recuperación en un club de su país natal.
El Racing de Avellaneda se interesó por hacerse con sus servicios a pesar de que Perotti no estaba aún recuperado. La calidad de El Galgo, como se le conoce allí, es su mejor carta de presentación. En La Academia tienen claro que cuentan con él, pero en Nervión, Del Nido y su Junta Directiva parecen querer sacar tajada de la desesperación por recuperarse del jugador. Se cierran en banda. Las pretensiones del club que dirige Luis Zubeldía, principal valedor del fichaje del volante zurdo, por hacerse con sus servicios a un coste muy bajo no coinciden con las del dirigente sevillista. Con él, el dinero siempre es el problema. A pesar de haber protagonizado algunos de los fichajes más caros de la historia de la Liga BBVA, el presidente del Sevilla insiste en la precaria situación que viven a día de hoy las arcas del club.
Situación límite. En su comunicado, Diego Perotti llegó a asegurar que incluso manifestó a Monchi y al hijo de Del Nido su intención de no cobrar por algo que no estaba haciendo. Sus continuas lesiones en los dos últimos años le están privando de sentirse parte de la plantilla del equipo. Míchel apenas pudo contar con él y la llegada de Emery parecía ser un ápice de luz al final de túnel. Pero la suerte le ha vuelto a ser esquiva y sus negociaciones para salir del club andaluz le han devuelto a un segundo plano.
Hundido. Desde que en otoño del año 2011 comenzara su castigo en forma de lesiones, el argentino no ha conseguido completar más de siete encuentros seguidos con su equipo. Una y otra vez le ha tocado vivir un calvario que le ha llevado a operarse en más de una ocasión. Con todo ello, su penitencia con los isquiotibiales le ha acompañado hasta la actualidad. Además, la pasada primavera se le diagnosticó una hernia de disco que le volvió a llevar al quirófano, esta vez en Chicago y a cargo de los mejores especialistas. Tras su pronta vuelta, fruto de un duro trabajo el pasado verano rechazando incluso sus vacaciones, el 22 de octubre se enfrentó al Mallorca y a los días volvió a romperse. La lesión al final fue menos y consiguió volver dos jornadas después en el derbi andaluz. Pero tras seis encuentros, alternando la titularidad y el banquillo, volvió su peor pesadilla el pasado 12 de enero frente al Valencia C.F. con otra lesión muscular. Su fragilidad física parece venir provocada por su debilidad mental. Todo suma o, en su caso, resta.  

Humillado. A pesar del calvario, el jugador ha tenido que aguantar críticas de la afición que le reclamaban mayor profesionalidad. La insistencia de los que aún son su gente en las supuestas salidas nocturnas del jugador le ha acompañado a lo largo de todo este largo proceso que Perotti ha ido alternando entre lesiones, quirófanos, recuperaciones y recaídas. Todo esto le ha llevado a un punto de desesperación máximo. Su necesidad de vivir junto a su familia y poder disfrutar del deporte que un día le colocó en la élite se le presenta innegociable. Él quiere ser quien fue y en España estaremos encantados de recuperar a una de las joyas de los últimos años.

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