viernes, 15 de febrero de 2013

El Levante deslumbró y Simeone no se equivocó

Suerte dispar para los equipos españoles en la Europa League. El Levante se impuso con autoridad al Olympiacos (3-0) de Míchel en un duelo equitativo a priori. Por su parte, el Atlético de Simeone tiró por tierra buena parte de sus opciones para revalidar el título al perder 0-2 ante el Rubin Kazan, lo que supuso la primera derrota de la temporada en el Vicente Calderón.

Fue un partido extraño el del Calderón. Se adelantaron pronto los rusos tras un mal rechazo de Asenjo, que no supo atajar un disparo desde la frontal. Poco más volvió a pasar en la primera parte. El Atlético no supo trenzar jugadas de peligro, debido en parte a la apatía de Arda Turan y al escaso acierto de Adrián y Falcao. Solo el Cebolla Rodríguez se mostró incisivo y peleón.

Al final de la primera parte el Rubin se quedó con diez hombres por la expulsión por doble amarilla de Sharonov. Parecía que las cosas comenzaban a enderezarse. Los últimos veinte minutos de partido fueron un auténtico asedio rojiblanco. Pudieron marcar Arda, el Cebolla, Adrián (cuyo estado de forma es preocupante) y Falcao, que remató al larguero, pero no hubo suerte.

Simeone quiso quemar su última nave y ordenó a Asenjo que subiera a rematar el último córner. Nada especial. El problema vino cuando el árbitro, con el tiempo cumplido, dejó seguir la contra del equipo ruso y Orbaiz remató a puerta vacía. Mala suerte y fallo del colegiado, que prolongó un minuto más de lo estipulado. El entrenador asumió toda la culpa, afirmando que "el fútbol es un juego de riesgo". Si no hubiese acabado en gol, nadie habría criticado la decisión de mandar subir al cancerbero. Cosas del fútbol.

En el otro duelo con intereses españoles, el Levante se hizo grande en el Ciudad de Valencia. Se impuso desde el primer minuto de juego al equipo griego, al que aún le falta mucho para alcanzar la élite europea.

Un hombre destacó por encima del resto: José Javier Barkero. El jugador vasco dominó el partido desde el inicio y no se cansó de meter balones a los delanteros. Su magnífica clase alcanzó ayer cotas de primer nivel. Así pudo comprobarlo Pedro Ríos, que aprovechó un pase suyo para deshacer el empate tras un buen recorte dentro del área en el minuto 10.

En el minuto 28 se le terminó de poner de cara el partido al equipo valenciano. El árbitro se inventó un penalti sobre Pedro López y sacó la segunda amarilla a Abdoun. Martins lo tiró fuera incomprensiblemente. Tuvo la oportunidad de enmendar ese error el Levante, pues dispuso de otro penalti, de nuevo polémico, por una falta de Holebas que pudo haber sido fuera del área. Esta vez Barkero no falló.

La segunda parte transcurrió con tranquilidad y ocasiones para los locales. La puntilla la puso Martins, que se redimió por su fallo desde los once metros. Barkero volvió a sacar la escuadra y el cartabón metiendo un balón perfecto en profundidad que dejó solo al nigeriano. Este no se puso nervioso y picó la pelota por encima de Megyeri. Golazo.
De esta manera, el Levante solo necesita un resultado digno para pasar a los octavos de la competición. En cambio, el Atlético debe viajar a Rusia para obrar el milagro. Capacidad tiene. Radamel Falcao aún no ha dicho la última palabra.

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