domingo, 17 de febrero de 2013

El fin de la era Bielsa

Se acabó el margen. La cuesta abajo es imparable y, si no se encuentra una solución, el Athletic de Bilbao se enfrenta a una crisis de proporciones épicas. Otra derrota más, en esta ocasión ante un gran equipo de la Liga BBVA como es el Málaga, es indicativa de que Marcelo Bielsa ha acabado su ciclo como entrenador del conjunto vasco.
Sin capacidad de reacción. Así es como el fantástico grupo de futbolistas del club bilbaíno se está mostrando partido tras partido. La desidia en todos y cada uno de ellos es patente. Si bien el tremendo nivel de juego exhibido la temporada pasada no ha aparecido en lo que llevamos de presente ejercicio, ni siquiera la lucha, el pundonor y el carácter aguerrido que siempre han caracterizado a los leones tradicionalmente pueden hablar positivamente de los jugadores, ya que dichas aptitudes también se han esfumado esta campaña.
El maravilloso castillo de naipes que Marcelo Bielsa enseñó a España y a Europa hace un año se ha derrumbado por completo y la reconstrucción pasa por cambiar las cartas o al capataz. En el mundo del fútbol, siempre es más fácil prescindir del entrenador, por ser uno y no veintidós, y las muestras sobre el césped indican que el argentino ha sido incapaz de enchufar de nuevo al proyecto a los puntales del equipo.
Continuando con la anterior metáfora, el castillo empezó a tambalearse antes de concluir la pasada temporada, perdiendo las finales de Copa del Rey y Europa League estrepitosamente. Derrotas mal digeridas por todos y que supuso el primer terremoto en el Athletic. Tras eso, la marcha de Javi Martínez al Bayern, las no renovaciones de Llorente y Amorebieta, y las filtraciones de la charla que Bielsa dio a sus hombres tras perder ante el Barcelona el torneo del KO, han sido las réplicas que han acabado por desgastar todos los ases de la baraja y sugerir un cambio de rumbo para que una de las mejores generaciones de la historia del club no pase a la posteridad como un fracaso absoluto.
Con Llorente y Amorebieta psicológicamente fuera del equipo, la responsabilidad de contener al equipo recae en Ander, De Marcos, Muniain y Susaeta, pero estos se han contagiado de la dinámica negativa del equipo y del mal ambiente reinante en San Mamés. Su talento parece haberse diluido en el éxito del pasado año y las dificultades del presente y, tras 23 jornadas de Liga BBVA, la reacción no se atisba por ningún lado.
La realidad del Athletic es que se encuentra decimoquinto en la clasificación del campeonato liguero (6 puntos por encima de los puestos de descenso) y está eliminado de Europa League y Copa del Rey. El proyecto Bielsa, lamentablemente, no da para más, por lo que es conveniente que la Junta Directiva del club bilbaíno se plantee enderezar el rumbo del equipo y, tan viciado está el ambiente en torno al técnico argentino, que la mejor salida pasa por su despido. Es el último intento de salvar un grupo que está llamado a escribir su nombre con letras de oro en la historia de un club tan mítico como el estadio que al final de la temporada será solo cenizas. Esperemos que estos jugadores estén el año que viene a la altura de su nuevo recinto.

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