viernes, 25 de enero de 2013

Las semifinales que juzgarán a Mou

Fueron 76 minutos los que tardaron los madridistas en cambiar de canal. Los mismos que Iniesta tardó en anotar un tanto que valía por dos y por un pase a semifinales. El miedo de ver al eterno rival, una vez más, en un enfrentamiento directo con un título en juego se convertía en una realidad que el aficionado merengue esperaba no vivir. ¡Ahora no! Eso piensan muchos cuando comparan la situación deportiva que viven a día de hoy ambos clubes. Sin duda, culés y merengues viven momentos totalmente diferentes y las semifinales de Copa llegan en un momento en el que la motivación de los 22 que saldrán al campo será un factor a tener muy en cuenta.
Otra vez el FC Barcelona en el camino hacia la gloria. Otra vez serán ellos los que juzgarán al club madrileño. El ser o no ser en el torneo del KO en manos del eterno rival. El curso no permite más vacilaciones y enfrente encontrarán al enemigo menos propenso para ello.
Los problemas se le suman a los de Mourinho. Sin Casillas, lesionado para más de un mes; sin Ramos sancionado para la ida; y sin el enchufado Di María por expulsión, la alineación del técnico luso será de circunstancias. Sin duda, la defensa no es la mejor que pueda plantear para un partido así. A pesar del buen nivel al que están jugando Albiol y Varanne, ellos no son la defensa top. Los siete partidos que han jugado en lo que va de temporada, sumados a la inexperiencia bajo palos de Antonio Adán, y los miedos a contar con una línea defensiva falta de contundencia es el principal motivo de preocupación de la parroquia blanca.
Con la que está cayendo, él es el hombre. Mourinho verá en estas semifinales un examen final sin opción de reválida. El portugués está llegando al final de sus días en el Real Madrid. Desde que llegara hace casi tres años, es esta temporada la que contempla los peores momentos del técnico en España. Ni en Oporto, ni en Londres, ni en Milán vio su puesto tan en peligro como ocurre en Madrid. Del Porto FC se fue con una orejona bajo el brazo, abandonó la disciplina del Chelsea tras colocar a los blues en lo más alto de la Premier y de Europa y en Italia abandonó a un Inter de Milán campeón de la Champions. Nunca le echaron, siempre abandonó el barco él.
En la capital española algo o todo es diferente. La presión de pertenecer al club que pertenece es un plus con el que ya contaba, pero la situación mediática que rodea a todo lo que es el madridismo le pesó desde el inicio. Con todo, las relaciones entre el técnico y la prensa no fueron buenas en prácticamente ningún momento. Todo ha ido in crescendo y, a día de hoy, la situación se presenta casi insostenible.
Quizás su tradición de dejar los equipos en lo más alto vino provocada por no encontrar nunca un oponente del nivel del FC Barcelona. Los culés han sido la peor pesadilla del luso. La mayor goleada encajada en toda su carrera la vivió frente a los blaugrana (5-0). Los números en este tipo de enfrentamientos  le retratan y desde que llegó ha sido el único equipo que se le ha atragantado. La cruzada abierta por el entrenador top frente al club que le vio dar sus primeros pinitos como técnico le está saliendo cara. El precio a pagar está por ver. Las semifinales de Copa del Rey pondrán a cada uno en su lugar, ¿estará el de Mourinho fuera del Madrid? El Bernabeu será su único juez, pero sin duda, otros dijeron adiós por mucho menos.

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