jueves, 31 de enero de 2013

Gracias a Varane aún habrá segundo asalto

Al contrario de lo que opine Xavi Hernández, pudo ganar cualquiera de los dos equipos. Como presagió Sergio Busquets en la previa, la eliminatoria no se decidiría en el partido de ida en ningún caso. Lo visto sobre el terreno de juego demostró que la diferencia entre ambos conjuntos es mucho más pequeña que la que demuestra la tabla clasificatoria de la Liga BBVA.

El guion fue el esperado: el Madrid puso la sangre, el Barça el cerebro. Nada nuevo. El equipo blanco salió del vestuario con una intensidad que le hizo disponer de ocasiones claras para adelantarse en el marcador. Intentó controlar el juego el Barça y el Madrid aprovechar cada pérdida de balón culé. Así transcurrió el encuentro hasta el minuto 50. Messi aprovechó un balón muerto para regalarle el gol a Cesc, que batió a Diego López, quien apenas había tenido trabajo hasta ese momento.

El gol conmocionó al Madrid, que, a partir de ese momento, se vio superado una y otra vez por su rival, que pudo ampliar la ventaja por medio de Fàbregas, Pedro y Alves. Pero en los minutos finales, el equipo local tiró de orgullo e igualó la balanza. Pudo marcar primero Cristiano, pero su testarazo se marchó fuera. Quien no perdonó fue Varane, que con un colosal cabezazo se impuso a Piqué y a Cesc para poner las tablas en el marcador en el minuto 81. Así terminó el partido.

Esta vez no brilló Messi, quien, pese a hacer un partido discreto, dio la asistencia en el gol de Cesc. Cristiano no marcó, pero se mostró muy incisivo y trabajador, demostrando que es, de largo, el mejor jugador de su equipo. Benzema pudo marcar, pero no estuvo afortunado. Pedro desperdició una clara ocasión de gol. El estado de forma de Higuaín está lejos del de un jugador determinante en los metros finales. Iniesta  de nuevo contribuyó a embellecer este deporte. Özil siguió demostrando que engrandece en este tipo de partidos. Pero al margen de la aportación ofensiva de todos estos jugadores, por encima de todos destacaron dos centrales: Piqué y, sobre todo, Varane.

El jugador catalán tuvo que jugar condicionado todo el partido por la tarjeta amarilla que vio en el primer minuto de juego tras derribar a Cristiano Ronaldo. No se notó en su juego tal penalización, pues no volvió a hacer una falta en todo el partido. Fue determinante al evitar un gol cantado de Ronaldo que habría supuesto el empate en el minuto 67. El único borrón llegó al no imponerse a Varane en el gol del Madrid.

Y es que el joven jugador francés (¡19 años!) hizo el partido de su vida. Sin el gol ya habría protagonizado todos los elogios; con el gol copa las portadas de los diarios deportivos. Supo frenar a Messi con contundencia y extrema velocidad. Se adelantó una y otra vez a los delanteros culés. Él parecía el veterano y no Carvalho. Incluso salvó de la hoguera al central portugués en el minuto 24 al sacar un balón bajo palos a disparo de Xavi tras un error infantil del veterano central. En el minuto 56 evitó la sentencia al rebañar limpiamente el balón a Cesc, que ya se preparaba para fusilar al guardavallas merengue. Pero terminaría de rubricar el partido perfecto con un magnífico cabezazo que ayudó a mantener viva la eliminatoria. Al final del partido se cambió la camiseta con Piqué. Ambos eran conscientes de que habían hecho un magnífico trabajo.

Una mención especial merece Carles Puyol que, lejos de contribuir a ensuciar la imagen de estos partidos, enseñó una valiosa lección a Gerard Piqué. El tres azulgrana recogió un mechero lanzado desde la grada para entregárselo al árbitro y así poder penalizar de alguna manera a su adversario. Enojado, Puyol le arrancó el objeto de la mano y lo arrojó con rabia fuera del campo, dejando claro que el indeseable que lo hubiese arrojado no debía tener un segundo de protagonismo, que lo importante era el fútbol. Bravo. Una vez más, el capitán culé demostró que la nobleza es la característica que mejor le define.

2 comentarios :

  1. Completamente de acuerdo con tu crónica del partido... lo de Varane fue espectacular, el detallazo de Puyol de los que hacen grandes a los capitanes, lo de Iniesta de otro planeta y algunos ramalazos de Ozil para enmarcar... y lo mejor de todo, que el 1-1 promete porque todo está en el aire y en la vuelta puede pasar cualquier cosa... espero que se vea un partidazo como el de ayer...

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    1. Será un partidazo seguro. El problema es que se está calentando en exceso...

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