jueves, 29 de noviembre de 2012

Todo lo que quieres saber sobre el Balón de Oro

Messi, Iniesta o Cristiano Ronaldo. Ellos son los elegidos. Pero siempre Messi. El argentino, a falta de pocas semanas para la ceremonia de entrega del Balón de Oro, puede convertirse en el jugador más laureado de la historia del fútbol. La pugna entre él y Cristiano Ronaldo por ver quién es el que se lleva finalmente el trofeo de este año ya se torna irrelevante. Siempre Messi. A día de hoy nadie le hace sombra. Los dos considerados grandes de la historia del deporte rey, Pelé y Maradona, no lograron, cierto es que por limitaciones burocráticas del galardón, ni tan siquiera uno. Siempre Messi. Aunque Andrés Iniesta se ha colado en la fiesta y no parece que quiera conformarse con ser un convidado de piedra.
El delantero del FC Barcelona opta a su cuarto nombramiento como Dios del fútbol. Cuatro seguidos. Hasta la fecha, el rosarino había compartido la corona con otro de los grandes, Michel Platini, siendo en los únicos que habían conseguido tres premios de manera consecutiva. Lejos quedan hombres como Cruyff, Van Basten, Rummenigge Kevin Keagan y los tres Balones de Oro que consiguieron. Una selecta lista de nombres que ya quedan por debajo del ritmo del diez blaugrana. Messi es diferente. Su fútbol ha conquistado a diestro y siniestro a lo largo del planeta, nombrándole dueño de este trofeo, el cual cuenta en su larga historia con innumerables peculiaridades que hacen de él un galardón diferente.
Desde sus inicios en el año 1956, la ceremonia organizada por la revista francesa France Football ha sido siempre un símbolo de grandeza y distinción. Sus constantes cambios, bien en el sistema de votaciones, bien en el cambio de nombre (de Balón de Oro a FIFA Balón de Oro en 2010) no han disminuido su caché. Sus nominados y vencedores lo han sido todo en este deporte. Jugadores de la talla de Pelé y Maradona quedaron fuera de este selecto grupo de futbolistas. Ni el brasileño, campeón de un mundial de fútbol y estrella de su selección con tan solo 17 años; ni el argentino, pieza fundamental del Nápoles campeón de la liga italiana de la temporada 86-87 y de la selección albiceleste campeona del mundo en 1986; lo consiguieron, debido a que hasta el año 1995 ningún jugador no europeo podía optar a este galardón. Esto cambió con George Weah, quien lo ganó en ese mismo año cuando jugaba en el AC Milan, ya que hasta más tarde, en 2007, no podían optar al título jugadores que no militaran en clubes de Europa. Ellos dos son, probablemente, las principales ausencias a la hora de repasar una larga lista que en su historia ha alzado a lo más alto a un total de 44 profesionales de este deporte.
Fueron muchos los que por el camino se quedaron sin su merecido reconocimiento. A los ya mencionados Pelé o Maradona, hay que añadir nombres que lo fueron casi todo y no obtuvieron nada. Sin duda, las posiciones de portero y defensa han sido las más castigadas. Solo Lev Yashin (1963) ha sido el único guardameta que consiguió representar esa demarcación en lo más alto del podio. Otros como Dino Zoff (segundo en 1973), Ivo Viktor (tercero en 1976), Kahn (tercero en 2001 y en 2002) y Buffon (segundo en 2006) tuvieron que conformarse con estar entre los tres primeros. Junto a ellos, los defensas tampoco han sido los más valorados. Solo tres, de los cuales únicamente Cannavaro es defensor puro, frente a Beckenbauer y Matthias Sammer cuya tendencia fue mucho más ofensiva que la de Il Bello.
AC Milan y FC Barcelona lo son prácticamente todo aquí. En los 56 años de historia del Balón de Oro son los equipos más beneficiados. Ambos se distancian del resto de clubes. El equipo español con nueve podios, contando los dos últimos FIFA Balón de Oro de Leo Messi, cuenta con mayor ventaja frente a los ocho conseguidos por los rossoneri y por la Juventus de Turín. A pesar de esta igualdad, es el club culé el que se distancia muy por encima del resto, sobre todo en los últimos años, en el número de veces que alguno de sus jugadores ha estado entre los tres finalistas. Hasta en 25 ocasiones ha conseguido el Barça meter a uno de los suyos. Pero la supremacía italo-española va más allá. Ambos equipos son los únicos que han podido copar el título. El Milan en dos ocasiones con Van Basten, Gullit y Rijkaard en 1988; y Van Basten, Baresi y Rijkaard en 1989. Mientras, el FC Barcelona lo consiguió en 2010 con Messi, Iniesta y Xavi.
Las leyes no escritas engrandecen más aún todo lo que rodea al cetro futbolístico individual. La más llamativa es la estrecha relación que parece mantener el galardón del que hablamos en este texto y el Mundial de fútbol de selecciones. Siempre, a excepción de Cruyff en 1974 y Messi en 2010, los jugadores vencedores del Balón de Oro habían sido jugadores del equipo que ese mismo año se hacía con la máxima competición a nivel de selecciones. Bobby Charlton con Inglaterra en 1966, Paolo Rossi con Italia en 1982, Lothar Matthäus con Alemania en 1990, Zidane lo hizo con Francia en 1998, Ronaldo Nazario con Brasil en 2002 ganó el segundo en su cuenta particular y, finalmente, Cannavaro lo hizo con Italia en 2006 tras ganar el Mundial frente a Francia ese mismo verano. Esto no se hizo efectivo en años anteriores a 1995 cuando las selecciones vencedoras de este campeonato fueron selecciones sudamericanas. Por eso llama especialmente la atención la no consecución del trofeo por parte de Xavi Hernández, jugador fundamental de la Selección Española campeona del mundo en 2010 y del FC Barcelona campeón de liga del mismo año.
Con Messi de nuevo como protagonista, Argentina logró ocupar uno de los puestos del podio del galardón del mejor jugador del mundo en el año 2010. Este hecho se convirtió en algo excepcional, ya que hasta ese momento las selecciones que llegaban a semifinales de la Copa del Mundo eran las que ocupaban una de las tres posiciones en el premio de la France Football. Argentina en Sudáfrica no logró pasar de cuartos de final al caer por 4-0 ante Alemania y, sin embargo, se hizo con el título de mejor jugador del mundo. Además, en ocasiones, los tres finalistas eran jugadores integrantes de las dos selecciones que jugaban la final de ese Mundial. En 2002 fueron Ronaldo, Roberto Carlos y Oliver Khan; mientras que en 2006 serían Cannavaro, Buffon y Henry los que dieran más motivos para creer en esta extraña relación entre estos dos trofeos.
Las injusticias son otro de los elementos que siempre han acompañado la entrega de esta distinción. La mayor de todas o quizás la que más polémica suscitó fue precisamente la elección del último Balón de Oro que ganó el Campeonato del Mundo: Fabio Cannavaro. La elección del central italiano como mejor jugador del mundo coincidía con la retirada de todo un símbolo de este deporte: Zinedine Zidane. La exhibición del galo en cuartos de final frente a Brasil en una demostración absoluta de fútbol total pareció no valer. No solo la no elección de Zizou, sino que jugadores como Ronaldinho o Henry se quedaban sin el premio. El primero venía de una gran temporada con el FC Barcelona, donde rindió a un nivel excelente ganando la final de la Champions y quedando segundo en la tabla de máximos goleadores con siete dianas (dos por debajo de Andreiy Shevchenko). Esto no fue suficiente y se quedó fuera del podio y a casi 100 puntos del defensor transalpino. Por su parte, Titi Henry venía de arrasar en la Premier, máximo goleador con 27 dianas, y de culminar un gran Mundial llevando a su selección a la final. El jugador francés nunca levantó el premio.
Muy posiblemente fue este uno de los años en los que las dudas acerca de quién se haría con el pastel llegaron hasta el último momento. Sin embargo, desde que se creó el trofeo, nunca ha sido tan reñido. La mala costumbre de los últimos años en los que dos o como mucho tres jugadores han sido los principales protagonistas de las encuestas hace que pensemos que siempre fue así. Pocos empates ha habido en toda la historia. Tan solo en tres ocasiones se dio un empate en alguna de las tres plazas. En la segunda edición (1957) con Raymond Kopa y Duncan Edwards por el tercer puesto, en 1972 con el doble empate de Gerd Müller y Günter Netzer en el segundo puesto, eliminando así un posible tercer clasificado; y el triple empate de 1991 por el segundo puesto entre Dejan Savicevic, Darko Pancev y Lothar Matthaüs.
Alegrías y decepciones son las que hasta el día de hoy ha dejado este trono de grandes deportistas. Desde el más veterano, Stanley Matthews (41 años), hasta el más joven, Ronaldo (21 años y 3 meses) y pasando por el resto de jugadores que lo han ganado, este distintivo va ganando seguidores y detractores. Muchos de estos últimos amigos de La Roja y enemigos de la publicación. Es triste que a día de hoy solo Luis Suárez (ganador en 1969) y, de alguna manera Alfredo Di Stéfano, argentino con pasaporte español y ganador en dos ocasiones, nos hayan podido representar en este reconocimiento mundial. Lejos estamos de las siete coronas de Holanda y Alemania. En fútbol lo merecemos, en nombres, según France Football, parece que no.
Siempre nos quedará él. El que más veces, eso sí compartido por el momento, lo ha ganado. Aquel que más diferencia de puntos ha conseguido con un 98,54% de los votos (473 votos de 480 posibles) en 2009. Quien más veces seguidas lo ha logrado, está por ver qué pasará este año. Le tenemos a él, tenemos a Lionel Messi. Dueño y señor de un trofeo que nadie le puede discutir. ¿Seguirá siendo así?

1 comentario :

  1. Seguro que sigue siendo así... Lo que no sé es por qué siguen votando por este trofeo mientras Messi esté en activo, está claro que no vale de nada lo bien o mal que lo hagas durante la temporada, los títulos que logres... porque al ser el argentino el mejor jugador de la historia, hagas lo que hagas estás condenado a quedar en segundo lugar. Una pena, desde luego, por gente como Xavi, Iniesta y también Iker Casillas, que tal y como funcionan las cosas nunca podrán lograr este preciado galardón.

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