lunes, 12 de noviembre de 2012

"El Madrid antes era un club, ahora es una empresa"

La historia de Óscar Miñambres (Madrid, 1 de enero de 1981) está marcada por la superficie fría de la camilla con las manos tapándose el rostro, por las largas horas de rehabilitación intentando no perder la esperanza. Conoció el lado hosco del fútbol. Convivió con el éxito. Nunca le gustaron los focos y ellos apenas tuvieron tiempo de apuntarle. A los 26 años dijo basta. Prefirió parar antes de quedarse cojo. Ahora regenta un estanco en Móstoles y es padre de tres hijos. Hoy, un lustro después de su retirada, ha conseguido sentarse de nuevo delante de la tele para ver fútbol.

¿Echas de menos el fútbol?
La verdad es que sí. Echo bastante de menos el fútbol, sobre todo por el día a día: entrenar a diario y además tener algo más de tiempo libre por las tardes. Pero sobre todo echo de menos entrenar y jugar los partidos. Luego, al margen de esto, hay cosas del mundo del fútbol profesional que no me gustaban tanto, como los viajes o la falta de tiempo libre en algunos momentos. Pero la verdad es que todo lo bueno compensaba estos aspectos negativos.

¿Cuál es el mejor recuerdo que guardas de tu etapa como futbolista?
Son varios: jugar en el primer equipo del Real Madrid, que siempre lo había soñado desde pequeño; conseguir ser protagonista en el equipo; y después de esto ganar los títulos que mucha gente no ha podido ganar.

Alguna vez has declarado que no ves fútbol, ¿sigues sin hacerlo?
Nunca fui un gran aficionado a ver fútbol por la tele, siempre me gustó jugarlo. Pero es cierto que cuando me retiré, dejé de ver futbol por completo. Me daba pena y lo añoraba mucho. Me daba rabia ver a compañeros con los que había jugado en la cantera del Real Madrid, jugando en Primera División. Pensaba que yo también podía estar ahí. Pero con el tiempo uno va superando todo esto y ya lo llevo mucho mejor.

¿Qué destacarías de tu juego?
Siempre desempeñé más la función de atacar que de defender. Era más carrilero que defensor. Intentaba siempre llegar arriba y dar el último pase. Aunque nunca me gustó destacar mis virtudes. Siempre preferí hacer hincapié en mis defectos porque eso es lo complicado.

¿Qué parte de culpa tuvo Michel Salgado para que tú no te consagrases en el Madrid?
La presencia de Salgado hizo que muchos partidos yo adelantase mi posición para jugar por Figo. Ya sabemos cómo jugaba Míchel. Defendía muy bien y, cuando subía, atacaba también muy bien. Él estaba consagrado y yo tuve mis oportunidades. A veces lo hice bien, otras no tanto, pero quizá las lesiones me impidieron tener esa continuidad necesaria para haberme afianzado en el primer equipo.

En liga debutaste el 10 de febrero de 2002 en la mítica goleada a Las Palmas por 7-0 con 5 goles de Morientes (que falló un penalti). Tú le diste uno de los pases. ¿Qué sentiste cuando tocaste tu primer balón en el Bernabéu?
Sí y ¡además me hicieron un penalti! Estuve muy activo en aquel partido. Aunque ya había debutado en Copa ante el Toledo, no guardaba gran recuerdo de aquel partido porque fuimos eliminados. Pero debutar en liga en el Bernabéu fue una satisfacción total. Antes de saltar al césped ese estadio impone, pero una vez que estás jugando solo piensas en hacerlo bien y en ganar el partido. Aquel día las cosas salieron bien y además yo hice un buen partido, que es lo que necesitaba en aquel momento.

La oportunidad te la dio Del Bosque, que te conocía bien de las categorías inferiores del Madrid. ¿Cuál es la mayor lección que aprendiste del Marqués?
Sí, desde pequeño Vicente era el que decidía si uno iba a continuar o no en la cantera. Me conocía bien del filial y fue quien se decidió a darme la oportunidad. Yo destacaría de Vicente su capacidad para llevar al grupo, su manera de motivar a los jugadores. No es como otros entrenadores que están más encima del jugador y que pegan cuatro voces cuando la cosa no sale bien. Su mayor virtud es que sabe llevar a cada jugador, a cada equipo y de hecho lo ha demostrado, no solo en el Real Madrid, sino últimamente en la Selección Española. Del Bosque es exactamente lo que transmite hacia fuera: es un hombre muy humilde.

Por aquella época surgió el eslogan Zidanes y Pavones, que de verdad se cumplió con la incorporación a la primera plantilla de jugadores como tú mismo, Raúl Bravo, Pavón, Portillo o Valdo. ¿Qué opinión te merece el trato que recibe actualmente la cantera del Madrid?
Aquel lema fue positivo para el Madrid y funcionó. Hoy en día hay Zidanes, pero no Pavones. Creo que en el Madrid se debería contar mucho más con la cantera, se podrían sacar jugadores muy buenos y darles más oportunidades. Igual que está haciendo el Barcelona. Allí cada vez que no juega un titular sale un chico de la cantera y el equipo sigue ganando.

Actualmente hay jugando en Primera División más canteranos del Madrid que del Barça. Por lo tanto, calidad hay, ¿no?
Calidad hay y lo han demostrado. Han subido al filial a Segunda División, algo que es muy complicado. Pero últimamente parece más importante el nombre y el vender camisetas que el aspecto deportivo en sí. Esa función debería ser desempeñada más por los directores deportivos y no tanto por los presidentes.

Los canteranos tenían la oportunidad, hoy tienen que salir a buscarse la vida como Mata, Negredo, Soldado, Javi García, casi todos internacionales… ¿qué te parece?
Todos los canteranos quieren triunfar en el Bernabéu, pero después te das cuenta de que hay vida más allá del Real Madrid. Soldado no tuvo las suficientes oportunidades en el Real Madrid y ahora está demostrando su calidad en el Valencia. Mata está haciendo lo mismo en el Chelsea. Hoy en día la mayoría son internacionales, estrellas en sus equipos y seguramente si volvieran al Real Madrid no jugarían. Suele pasar en el Real Madrid: si no eres una súper estrella, no pareces tan bueno como otros. Pero ha pasado siempre, no solo ahora. Siempre que llegaba un extranjero se le trataba mejor que a los jugadores de la casa, solo por el nombre, no por lo que hubiese demostrado sobre el césped.

¿Crees que un jugador tiene más oportunidades solo por haber sido fichado (aunque sea de perfil bajo) que un jugador que ha subido desde la cantera?
Se valora muchísimo menos al jugador de la cantera que al jugador que viene de fuera.

Es el caso del trato recibido por Soldado o por Negredo en comparación con Benzema, ¿no?
A Benzema el primer año le costó, pero siguió teniendo oportunidades porque había costado mucho dinero y había que ponerlo. Si un chico de la cantera el primer día no demuestra su valía, lo va a tener muy complicado. ¿Qué está pasando ahora mismo con Kaka’? Ha costado muchísimo dinero y, aunque ahora haya mejorado ligeramente su rendimiento, hay que darles oportunidades a todos.

El 27 de febrero de 2002 jugaste ante el Oporto en la segunda fase de grupos. A los 8 minutos le diste una asistencia a Solari y el Madrid acabaría imponiéndose por 2-1. ¿Qué recuerdo guardas de aquel partido?
Recuerdo que jugamos con tres centrales y dos carrileros, uno de ellos era yo. Di un pase de gol a Solari, que para que marcase de cabeza… (risas)

A los mandos de aquel Oporto estaba un desconocido Mourinho, que llevaba menos de dos meses en el club portugués. ¿Te llamó algo la atención del de Setúbal aquel día?
La verdad es que no sabía ni que él fuera el entrenador. No me llamó nada la atención.

Has ganado la Liga, la Champions o la Intercontinental. Pero en ocasiones te tocó celebrarlo vestido incluso de traje, como aquella Supercopa de Europa de 2002 ¿Cómo vive un canterano esos momentos desde un segundo plano?
No solo en la Supercopa, también lo viví en la Intercontinental en Tokio. Recuerdo que a Ronaldo le regalaron un coche y lo primero que hizo fue pasearlo por todo el césped destrozándolo por completo… (risas). Pero la verdad es que fastidia vivir esas situaciones desde un segundo plano. A un jugador siempre le fastidia ir convocado y luego no tener la oportunidad de al menos vestirse de corto. Pero había que asumirlo y esperar otras oportunidades.

El 6 de octubre de 2002 viviste el fantástico debut de Ronaldo en el Bernabéu contra el Alavés, partido en el que marcó cuando apenas llevaba unos segundos sobre el césped. ¿Qué pensaste al ver a O Fenómeno hacer eso?
Se esperaba mucho de él y lo demostró desde el primer momento. Ya lo había hecho antes y no defraudó. Aunque también demostró que no se cuidaba mucho. Podría haber sido aún mejor jugador de lo que fue. Pero en general fue un grandísimo jugador y una magnífica persona.

¿En qué aspecto crees que podría haber sido algo más profesional?
En el tema de cuidarse. Él era propenso a coger kilos y creo que no se cuidaba lo suficiente. Aunque tuviera problemas de tiroides como ahora se ha visto, quizá eso se ha visto incrementado por el hecho de no cuidarse lo suficiente. Pero bueno, cada uno es como es y, como decía él: “correr es de cobardes” (risas). Decía que él era como un caballo de carreras, solo sabía correr hacia delante.

Aquella misma temporada, en Mendizorroza, también disputaste el partido en el que Ronaldo prácticamente retiró del fútbol al Pitu Abelardo. ¿Abusó el brasileño aquel día del Alavés?
Recuerdo perfectamente aquel partido. Ya sabíamos cómo era Ronaldo. Sabíamos que si tenía una oportunidad la iba a aprovechar y aquella tarde aprovechó varias. Fue otro gran partido suyo.

Compartiste vestuario con hombres como Zidane, Raúl o Figo, ¿cuál de ellos es al que más admiraste?
La verdad es que todos ellos eran admirables, pero por encima de todos destacaba Zidane. También Roberto Carlos, al que admiré desde pequeño por su labor como lateral. Me encantaba porque no se reconocía tanto su labor como la de los que metían los goles. Era uno de los mejores jugadores del mundo. Pero después llegó Zidane, le vi jugar (que no lo había visto mucho antes) y aluciné. Me pareció tan buen jugador como buena persona. Le daba lo mismo saludar al Rey que al último utilero, era un tío de una humildad asombrosa.

¿Y qué recuerdo guardas de Raúl?
Muy bueno. Ha sido un emblema para el Madrid. Mucha gente le criticaba porque quizá parecía un tanto borde, pero yo creo que muchas veces los jugadores de ese nivel han de guardar un poco su intimidad, ser un poco reservados para evitar problemas.

¿Crees que ha sido adecuado el trato recibido por Raúl por parte del Madrid?
Ni Raúl ni Guti tuvieron las despedidas que se merecían. Han sido referentes en el Real Madrid y no han sido reconocidos lo suficiente.

Entonces, poco podrías esperar tú, ¿no?
Yo de hecho denuncié al club porque el último año cobré la mitad de la prima. Ellos consideraban que, como solo había tenido ficha la mitad de la temporada, no me merecía cobrar la totalidad de la prima. Pero eso no es justo porque mientras yo me estaba recuperando de la rodilla, si faltaba a un entrenamiento el club me podría sancionar, quitarme mil euros porque a ellos les diese la gana, solo porque se supone que pertenecía al Real Madrid. Denuncié y el juez le dio la razón al club (no esperaba otra cosa). Pero no le guardo ningún rencor. Realmente el Madrid se ha convertido en una empresa. En general el fútbol también. Pero sigue habiendo clubes que reconocen más a la gente, como hizo el Schalke 04 con Raúl. Estuvo dos años allí y retiraron su camiseta. Creo que a Raúl no se le ha hecho justicia en el Real Madrid.

¿Qué diferencia ves entre los cracks de tu época y los Messi/CR7?
Tampoco hay muchas diferencias. Lo que sí me llama la atención es la diferencia de edad. Hoy en día comienzan a despuntar desde mucho más jóvenes. Pero cada etapa del fútbol es diferente. Ahora están Messi y Cristiano por encima del resto. Y además creo que no son comparables, son totalmente distintos. Son dos goleadores pero cada uno tiene su virtud a la hora de hacer gol y a la hora de hacer jugar al equipo.

¿Te decantarías por uno de los dos?
Me decantaría por los dos.

Solo disputaste un clásico, el de ida en la liga 2002/2003 el 23 de noviembre en el Camp Nou, sustituyendo a Figo, ¿qué nos puedes decir del ambiente que respiraste en Barcelona?
El Camp Nou es un campo impresionante, como su afición. Pero el jugador está concentrado en hacer las cosas bien si tiene la oportunidad y en ganar el partido. Una vez que comienza a rodar el balón te abstraes y da igual que sea el Camp Nou, Mestalla o cualquier otro campo. El ambiente es algo que queda un poco al margen cuando estás jugando.

En el Espanyol disputaste un total de cinco partidos. El 22 de Diciembre tuviste que retirarte lesionado en Mestalla y no volverías a jugar más esa temporada. Aquel equipo entrenado por Lotina y con hombres como De la Peña, Tamudo, Maxi o Dani; se metió en Europa. ¿Crees que podrías haber sido importante en ese grupo?
Aquel día no iba a jugar, pero De La Peña se puso malo del estómago y salí casi sin calentar. En el minuto 14 dudé al ir a por un balón, choqué con el contrario y la rodilla no aguantó, se fue hacia delante. Al principio pensábamos que no sería grave porque no se inflamó, pero después se confirmó la rotura del ligamento cruzado anterior. Nunca había tenido molestias antes, pero venía de jugar un partido completo contra el Numancia y no había tenido mucho descanso. No estaba muy rodado y por eso la rodilla dijo basta.
Pero el equipo que teníamos era muy bueno. Los dos primeros meses apenas conté para el entrenador, cosa que me sorprendió, ya que había llegado cedido porque supuestamente contaban conmigo. Pero poco a poco fui entrando en el equipo y me adapté muy bien. Jugábamos con un pivote y dos hombres más adelantados. Yo empecé a jugar ahí y también de interior diestro y la verdad es que sí creo que habría sido importante aquel año.

Las lesiones fueron tu particular via crucis. Sufriste tres graves. ¿Te atormenta el hecho de pensar cuál habría sido tu techo si te hubiesen respetado las lesiones?
Siempre lo pienso. Aquí en el Real Madrid pude jugar muchos partidos, pero tuve una lesión en el quinto metatarsiano del pie izquierdo que en principio era una tontería y al final me tuvo parado casi ocho meses. Me operaron tres veces y siempre me quedó la sensación de que ese podría haber sido mi año. Venía de una temporada muy buena con Del Bosque y quién sabe dónde podría haber llegado. Luego me recuperé, me fui al Espanyol y cuando ya había conseguido adaptarme llegó la lesión de rodilla. Pasé tres años en el Madrid y ya recuperado me fui al Hercules, donde lo dejé tras una nueva recaída.

Tuviste que pasar un verdadero calvario para dejarlo todo con solo 26 años, ¿no?
Estaba ya un poco desesperado. Lo estaba intentando, intenté seguir corriendo en verano para reforzar la musculatura de la rodilla pero en realidad era querer y no poder. Podría haberlo intentado, haberme roto de nuevo y quedarme cojo, porque ese riesgo estaba realmente ahí. Ahora puedo hacer una vida normal e incluso jugar al fútbol de vez en cuando con los amigos. El deporte de élite no es sano.

¿Está un futbolista preparado para algo así? ¿Se trabaja en la cantera del Real Madrid la faceta psicológica?
Siempre intentan que tengas los pies en el suelo, pero la verdad es que es difícil estar preparado para algo así.

¿Cómo fue tu efímera etapa en el Hércules (2007)?
Fueron dos días. En el primer entrenamiento se me hinchó la rodilla, en el segundo también y en el tercero. Íbamos a jugar un amistoso y no pude jugarlo por la lesión. Decidimos romper el contrato. De hecho habíamos firmado una clausula por la que si yo me rompía de nuevo se rescindía el acuerdo. Por eso decidí acabar con todo antes de quedarme cojo para siempre.

¿Qué opinión te merece el Real Madrid actual?
Es una plantilla excepcional. El año pasado fue fantástico y este año quizá no hayan empezado igual, aunque poco a poco están recuperando el nivel. Siempre es difícil empezar de nuevo tras un año de tantos éxitos. Además, estas pretemporadas con tantos viajes no ayudan en absoluto. Y si a eso le añadimos los partidos internacionales, es difícil mantener la cabeza centrada en el día a día.

¿Se sobredimensionan los malos resultados en el Real Madrid actualmente?
Muchísimo. En mi época no ganábamos todos los partidos, siempre había un partido malo en el que perdías o empatabas. El problema es que ahora está el Barcelona que no te permite un solo despiste. Basta con echar un vistazo a los puntos que se hacen hoy en día y a los que se hacían entonces.

¿Qué opinas de Mourinho?
Es uno de los mejores entrenadores del mundo. El Madrid no estaba ganando títulos, llegó él y se ha invertido esa inercia. Además cuenta con un rival como el mejor Barça de la historia y en muchos momentos ha sido capaz de superarle. Sin embargo, hay muchas actitudes suyas como entrenador del Madrid que no me gustan, pero mientras los jugadores estén contentos con él y lleguen los resultados, eso otro queda en un segundo plano.

¿Tienes la sensación de que últimamente en el Madrid el fin justifica los medios?
El problema es que todo vale mientras se gane. Si se ganan partidos y títulos, se gana dinero y mientras todo siga así, nada cambiará. Antes esas cosas no valían, ahora sí. Como te digo, el club hoy es una empresa.

¿Cuál crees que es el motivo de la tensión que se respira en los clásicos hoy en día?
Quizá sea porque últimamente no ha existido una alternativa real a estos dos equipos. Se sabe que, si no gana uno, gana el otro. Por eso ese plus de tensión. Pero también es posible que Mourinho haya contribuido a incrementar ese clima de crispación. A él le gusta que sus jugadores estén siempre al cien por cien y más contra el Barcelona, pero hay momentos en los que un jugador no sabe canalizar esa intensidad.

¿A quién le darías el Balón de Oro?
A Casillas, se lo merece. Ya es hora de que se lo den a un portero.

¿Podrá recortar el Madrid la distancia que le separa del Barça?
Por supuesto. Esto acaba de empezar, queda mucha temporada.

¿Qué te parece la actual Selección Española?
Está todo dicho. Son grandísimos jugadores y es una pena que muchos de ellos se hagan mayores. España nunca había tenido un grupo como este.

Siempre hay un jugador que cuando lo ves de joven, piensas que no va a llegar muy lejos y después te sorprende. ¿Quién es ese jugador para ti?
Arbeloa podría ser uno. Defendía bien, le pidieses lo que le pidieses lo hacía y cumplía. No se le podía exigir goles o asistencias. Hacía bien su trabajo y no destacaba. Mata o Soldado destacaban mucho más que él.

Existen múltiples ejemplos de deportistas que cayeron en depresión tras su salida de la élite deportiva. ¿Cómo te adaptaste a tu nueva vida?
Nunca me gustó especialmente la fama, por eso me adapté bastante bien. Lo que me costó fue ver fútbol y pensar que podría ser yo el protagonista.

Llama la atención que un exfutbolista de élite se dedique al negocio del tabaco, ¿eres fumador actualmente?, ¿fumabas durante tu etapa como futbolista?
Nunca he fumado. Yo era de los que regañaban a los que fumaban cerca de mí. Pero hay que ganarse la vida. Me metí en temas inmobiliarios pero no fue bien. Busqué en internet y vi que los negocios más fiables eran los estancos y las farmacias. Nos decidimos por el tabaco, que era más asequible, y ahí estoy, en Móstoles atendiendo a la gente. Unas veces lo llevo mejor y otras peor. Quizá no sea lo que yo había pensado, pero estoy bien.

Para los que piensen que llevar un estanco no conlleva riesgos, ¿puedes contarnos cómo fue el incidente del atraco a principios de año?
Sí, fue en febrero. Estaba cerrando el estanco cuando dos encapuchados se acercaron a mí. Me apuntaron con una pistola a la tripa y me pidieron la recaudación. Por supuesto se la di sin oponer resistencia y se fueron rápidamente. Ni siquiera me quitaron la cartera. Lo denuncié pero no les encontraron. La verdad es que fue un gran susto.

Madre mía… La carrera del futbolista es muy corta. Se gana mucho dinero en muy poco tiempo y hay que saber administrarlo. ¿Te ha permitido el fútbol asegurar económicamente tu futuro?
Por supuesto que en el fútbol se gana dinero, lo malo es que cuando lo dejé, justo comenzó la crisis. Me metí en temas inmobiliarios y perdí bastante dinero. De hecho aún lo estoy pagando y no sé hasta cuándo. Pero bueno, tengo que dar gracias por vivir como vivo, pude comprar el estanco (que no es barato) con el dinero del fútbol y aún así estoy agradecido por como puedo vivir.

Además, también posees una ITV, ¿cómo te está afectando la crisis en tus diferentes negocios?
Sí, está en Illescas. Soy propietario junto a unos amigos y una empresa que se hizo cargo de la mitad del negocio, porque costó muchísimo dinero. De momento no ha dado beneficios porque solo lleva dos años abierta pero la verdad es que va muy bien y estamos contentos. Está claro que se nota la crisis, como en todo, pero sobre todo en el tema inmobiliario.

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