jueves, 23 de agosto de 2012

Querido enemigo

Ronaldo y Alves luchando por un balón la temporada pasada / eurosport.es
Madrid y Barça. Barça y Madrid. La grandeza de cada uno se justifica por méritos particulares, del mismo modo en que lo hace por los méritos del enemigo. Se necesitan mutuamente. Históricamente y en la actualidad. Un dato: el bagaje de puntos de los tres últimos subcampeonatos (Barça 2012 91 puntos; Madrid 2011 92 puntos; y Madrid 2010 96 puntos) habría sido suficiente para ganar todas las ligas anteriores disputadas entre veinte equipos (1988). Una rivalidad que se mantiene con el paso de los años y que vivirá esta noche un nuevo episodio, aunque en muchas ocasiones, el fuego de ese enfrentamiento se avive desde la periferia.

La referencia más evidente de esta rivalidad en ocasiones sobredimensionada la encontramos en el tándem Vilanova-Mourinho. Los focos les apuntarán a ellos aunque sus hostilidades durasen el tiempo que se tarda en meter un dedo en un ojo y en contestar con un guantazo. Alfa y omega. En palabras de Tito Vilanova: el peor castigo son las propias imágenes del lance y ambos han dado carpetazo al asunto. El ruido mediático en torno a ellos supera ampliamente la intensidad del enfrentamiento. Ambos protagonistas han demostrado que afrontan esta final con la sobriedad y la mesura que faltó en anteriores ocasiones. No ha habido salidas de tono ni escándalos en las ruedas de prensa, algo que, incomprensiblemente, ha sido criticado desde algunos medios de comunicación. El espectáculo está siempre sobre el césped, no deberíamos olvidarlo.

En lo meramente deportivo son pocas las conclusiones que se pueden sacar de las pretemporadas de ambos equipos. Da la sensación de que el FC Barcelona llega un punto por encima de su rival. Por fin Messi ha podido descansar y hacer una pretemporada entera; posibilidad de la que no ha dispuesto Cristiano Ronaldo, que se reincorporó más tarde al grupo por la disputa de la Eurocopa. Quizá ese pueda ser el matiz que desequilibre la balanza. No obstante, el factor campo es favorable a los blancos. Este hecho podría ser determinante, ya que las últimas tres eliminatorias a doble partido entre ambos conjuntos (Semifinales UCL 2011, Supercopa de España 2011 y Cuartos de Copa del Rey 2012) se resolvieron en favor del equipo que jugaba la vuelta en casa: el FC Barcelona.

Habrá que esperar, pues, a que comience a rodar el balón. El peso que le darán vencedores y vencidos a este título dependerá en su totalidad del resultado obtenido. De momento, Mourinho ha señalado que es “el título menos importante del año”; por su parte, Tito Vilanova no le ha restado importancia. Veremos si esos discursos se mantienen cuando uno de los dos levante el trofeo. Lo que sí es cierto es que para los aficionados al balompié, las dos últimas Supercopas tienen el valor que tienen por el calado de sus protagonistas. Solo ellos son capaces de convertir un título menor en uno de los eventos deportivos del año. La mejor manera para animar el verano de unos aficionados al fútbol hartos de bolos recaudatorios en la tierra de las oportunidades y de Gampers descafeinados.

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