domingo, 8 de julio de 2012

Los chicos que hicieron historia

Pepe Reina y Andrés Iniesta celebrando el título en Cibeles / elconfidencial
Comienza la era post Eurocopa, la era en la que España estrena su hegemonía mundial. Ahora sí somos los mejores de la historia. Aquellos que no acababan de rendirse al juego de La Roja ya gritan arrodillados a la flamante vencedora de la Euro 2012. Los 23 convocados por Vicente del Bosque pasarán a los anales de la historia como los únicos que han logrado este hito. Ellos son únicos y nosotros debemos darles las gracias por haber disfrutado de estos años gloriosos.
Uno a uno nos han ido haciendo artífices de sus victorias y de todos los momentos vividos en el torneo. Al igual que hiciese Pepe Reina en su ya tradicional recital de la celebración, desde Minuto 91 queremos agradecer su trabajo a estos locos bajitos que nos llevan haciendo sentir desde hace ya cuatro años un cúmulo de sensaciones nunca antes vividas en este país.
El gran capitán, el símbolo de elegancia, señorío y educación. Su petición de respeto por un rival abatido y ridiculizado sobre el césped, habla mucho y bien sobre qué tipo de persona es. El portador del brazalete de la elástica histórica. Él mejor que nadie ha saboreado el amargo sabor del sufrimiento, de la injusticia y de los malos momentos que vivió la selección en años ya pasados. Ahora es el momento de disfrutar y nadie mejor que él merece estos premios e incluso alguno que otro personal. Iker Casillas, el número 1, de España, de Europa y del Mundo.
Ausente en este torneo, el número 2 de España es el vivo ejemplo del espíritu de equipo. Él, oculto en la sombra del banquillo, es un recurso más que válido para ocupar el centro de la zaga nacional. Defensa central completo que, pese a no haber contado con apenas minutos en su equipo, su actitud y su buen hacer en su puesto le hacen casi indiscutible para Del Bosque. Raúl Albiol, ejemplo de equipo y de humildad al servicio de la Campeona de Europa.
Probablemente uno de los 5 mejores centrales del Mundo. Pocos están a su altura. Su mala temporada en el FC Barcelona no ha sido motivo suficiente para hacer que se quedara fuera de la lista y, más aún, fuera del once inicial. Es la colocación y la elegancia saliendo desde atrás. Gran parte del juego de España se inicia en sus botas y sus aportaciones en jugadas a balón parado suponen un plus de peligrosidad para el rival. Gerard Piqué simboliza con su 3 a la espalda el éxito de una España de leyenda.
Campeón del Mundo, de Europa Sub-21, de Europa con la absoluta y suma y sigue. Con tan solo 23 años, Javi Martínez se ha convertido en presente y futuro de La Roja y de La Rojita. Esta temporada ha sido la suya, la que le ha hecho ganarse el respeto y la admiración de los grandes de aquí y de fuera de aquí. El navarro está en la lista de los mejores clubes de Europa y en las quinielas para ocupar uno de los puestos en el once inicial de la selección dentro de unos tiempo. Fuerza, colocación y calidad son sus credenciales para ser el “4” de España por muchos años.
Probablemente el lateral derecho español en mejor forma antes del torneo. Su año con el Atlético de Madrid fue el premio a una temporada de escándalo. Sin ser su demarcación Juanfran cumplió con creces. El Cholo sacó lo mejor del canterano del Real Madrid. Su participación se quedó en el aire, a pesar de que mucho apostaran por él asegurando que “¡Este es el lateral que yo quiero para mi selección!” Sin duda, merecimientos no le faltaron para lucir su dorsal 5 en las alineaciones de Del Bosque.
El mejor jugador del torneo, el mejor jugador de España, el mejor jugador de Europa y, como no, el mejor jugador del Mundo. Los elogios se quedan cortos, muy cortos para describir a un jugador como Iniesta. Si él está bien, se nota. Su fútbol está al alcance de muy pocos o de ninguno. Su fútbol es un dulce vaivén que invita a soñar con tocar lo más alto. Con él lo conseguimos, nosotros lo sabemos. Es hora de que los reconocimientos vayan llegando para este jugador especial. Diferente a todo lo visto hasta ahora. Digno del respeto de aficiones amigas y enemigas. Pocos consiguieron lo que él en estadios en donde los pitos se convirtieron en aplausos cuando “¡Iniesta de mi vida!” pasó por allí.
El 7 de España. Debate que hace años estaba a la orden del día. El número que vistieron hombres de la casa, de La Roja. Pedro cogió el testigo del eterno capitán y, más tarde, el de David Villa. No decepcionó. Llegó tarde a la convocatoria, pero ejerció de revulsivo en los pocos minutos que jugó. Aún recuerdo la expresión en el rostro del francés Rami cuando Pedrito, realmente Pedraco, decidió inventar y dejar sin cadera y sin vergüenza a uno de los mejores centrales de Francia.
Como bien dijo el gran Pepe Reina, “Cuando él juega, jugamos todos”. Es el eje de la selección, el motor que mueve los engranajes de todo un equipo. Mucha culpa de lo que hemos ganado hasta ahora la tiene Don Xavi Hernández. Si Del Bosque es Marqués, no menos elogio merece el centrocampista del FC Barcelona. Su floja Eurocopa provocó que lo mejor se quedara para el final. ¡Menudo recital el suyo frente a Italia! Otro que merece algún que otro premio que se le sigue negando con el paso de los años. Xavinho ganaría Balones de Oro, pero no formaría parte de esta gran selección.
El Niño Torres. El 9 del Atlético de Madrid en su día, Liverpool number nine, más tarde, y, actualmente, el Bota de Oro de la Eurocopa. Lo que Di Matteo no vio durante casi todo el año, lo ha visto el continente entero. El de Fuenlabrada fue, es y será un goleador. Para muestra un botón.
De siempre, o al menos eso escuchó un servidor de pequeño, el número 10 en la camiseta era símbolo de calidad. El mejor del equipo. En España puede que no sea él el merecedor del mencionado trofeo, pero adoptando la labor del dichoso falso nueve se ha marcado una Eurocopa de 10. Por eso lo lleva, porque su juego y su labor de equipo así lo muestran. La historia con el volvió a ser benévola dejando en su mano, mejor dicho en su pie (el derecho), la opción de llevar a la selección a la final y por supuesto que lo hizo. Los penaltis volvieron a ser su mejor amigo.
Ha sido poco o nada lo que Álvaro Negredo ha podido demostrarle a Europa. Sus minutos ante Portugal no mostraron todo lo que el jugador del Sevilla pudo aporta. En su figura se integra la velocidad de Torres y la potencia de Llorente. De los tres puntas él es el de mayor calidad. En su partido le tocó pelearse con lo más selecto. Pepe y Bruno Alves, más este, le pusieron muy difícil su tarea con un sinfín de faltas que en aquella noche el árbitro se resistía a olvidar. El de Vallecas se mantuvo firme y aguerrido ganando en casi todos los cuerpo a cuerpo.
Muchas de las selecciones participantes hubiesen pagado para tenerle en sus filas. El portero del mejor club del mundo ha visto pasar el torneo sin apenas disfrutarlo. Víctor Valdés sería el portero titular en todas las selecciones no solo de Europa si no del Mundo. España tiene eso. Los suplentes ganarían casi lo mismo que han ganado los titulares hasta hoy. Reflejos, carácter y colocación han sido las armas que le han hecho ser Zamora durante tantas temporadas consecutivas.
Otro de los ejemplos del amplio fondo de armario que posee La Roja. Mata nunca fue el jugador número 13 a pesar del temporadón que se marcó con el Chelsea campeón de Champions. Él es lo que a día de hoy es el equipo londinense. En España, sin embargo, uno más. Mejor promedio goleador del torneo que seguro ampliará en el futuro y dentro de unos días en las Olimpiadas.
Sus 102 partidos hablan de la importancia del 14 de La Roja. Xabi Alonso es la estabilidad de este equipo histórico. Sus dos tantos ante Francia en cuartos fueron el mejor regalo para él y para todos en su partido centenario con España. Jugador discreto donde los haya y elegante como pocos dentro y fuera del rectángulo de juego. Más de uno babea con sus desplazamientos en largo que ya forman parte de su ficha técnica.
Sin duda, una de mis debilidades. Quizás por el número que porta a la espalda, quizás por su demarcación o quizás por ser ya el mejor ahí. Ha demostrado ser el mejor central del mundo. Este ha sido su torneo y el continente entero se ha hecho eco de ello. Sergio Ramos es casta, potencia y sentimiento. Sentimiento por aquello que defiende. Nadie como él parece sentir tanto los colores. El 15 de España siempre será, al menos para un servidor, la sangre. El jugador que toda afición sueña con tener.
Pasó de no ser del agrado de muchos a convertirse en necesario para todos. Junto a Alonso, Busquets es el equilibrio y la contención en persona. Cuando todos suben, él guarda la posición siempre. Busi ejerce de complemento perfecto de la zaga española. Tácticamente perfecto, se coloca como nadie entre los dos centrales en labores defensivas aportando mayor consistencia al juego. El 16 de La Roja es presente y futuro indiscutible le pese a quien le pese.
La mayor duda de la afición de este país con respecto al once inicial. Eran pocos o muy pocos los que apostaban por el dorsal 17 para ocupar el lateral derecho de la selección. Álvaro Arbeloa ha acabado con numerosas dudas y no menos críticas relacionadas con su inclusión en el equipo. Su floja temporada con el Real Madrid le situaban en muchas encuestas por detrás de Ramos en esa posición e, incluso, por detrás de Juanfran. A pesar de ello, el jugador blanco se repuso y se ha marcado un torneo excelente. Siempre le tocó “bailar con la más fea” y en todos los bailes él marcaba los pasos. Ribery, Cristiano Ronaldo o Cassano eran algunos de los nombres que se vieron las caras con el jugador madrileño y todos ellos tuvieron que reconocer la solidez defensiva de Arbeloa.
El jugador revelación de la Eurocopa 2012. Si hay algo de lo que no me queda ningún tipo de duda es eso: Jordi Alba ha sido la sorpresa del torneo y, además, se ha situado entre los mejores jugadores de la competición. Menuda inclusión la suya. España encontró a su lateral izquierdo, posición que siempre ha estado un poco huérfana en la selección y que con el joven jugador catalán estará cubierta por un largo tiempo. Velocidad, garra y carácter, mucho carácter es lo que imprime Alba a este equipo. El menudo jugador no es de los que se achican. Con él esperemos ver mucho éxitos más que sigan haciendo grande su juego.
Titular indiscutible en todas o muchas de las selecciones participantes. El riojano, sin embargo, no contó con ningún minuto en todo el torneo. Fernando Llorente se va tal y como llegó. Lástima no haber podido disfrutar del talento de uno de los mejores delanteros centros del mundo. El del Athletic es pura dinamita, pero que con la acumulación de partidos a lo largo de la temporada ha acabado mojándose. Demasiado cansado llegó el 19 a la concentración con España y Del Bosque siempre lo supo. Un jugador como él, con el juego de cuerpo a cuerpo que emplea, necesita estar bien físicamente para poder rendir ahí. Su Athletic le recuperará para la temporada que viene sin apenas desgaste, cosa que agradecerá su afición y, como no, la que arrastra en todo el país.
Sería redundante repetir la envidia con la que otros países miran el banquillo de La Roja, pero uno a uno, los suplentes podrían disputarle la hegemonía mundial a los titulares. ¿Quién no ve a Santi Cazorla, con el temporadón que hizo en Málaga, ganar una Eurocopa liderada por él mismo? Sinceramente yo sí. Él es un jugador diferente, de esos que le hacen a uno levantarse del asiento para esbozar una sonrisa provocada por un gambeteo de los suyos. El asturiano es calidad por los cuatro costados que en Ucrania y Polonia no pudimos apenas disfrutar. Su dorsal número 20 no es casualidad, ya que “Cazorlita” siempre será el 10 oculto de España.
Venía de una temporada estelar con el Manchester City. El mejor del mejor club de la Premier algo tiene que tener. Su equipo es él. David Silva ve disminuida su importancia en el juego en un equipo como el español y, a pesar de pasarle factura, su aportación es imprescindible. No es lo mismo, obviamente, rodearse de Milner, Barry o Nasri que de Xavi, Iniesta o Fábregas. A cada uno lo suyo. Y de momento y para siempre el canario lo es. Agradecidos nos sentimos de tenerle. Él abrió la lata en la final ante Italia y el sueño empezó ahí. Su apenas metro setenta nos empujaba a la gloria.
Lo que hizo fue poco y bueno. Jesús Navas aportó al equipo lo de siempre. Trabajo, verticalidad y entrega por este deporte. El de Los Palacios es una bala por la banda derecha y en el juego de España eso a veces se agradece. Sus entradas, siempre en las segundas partes, fueron un recurso que el equipo supo explotar. El gol suyo ante Croacia nos devolvía el aliento y nos acercaba un pasito más al objetivo. Se echó de menos verle emparejado con Llorente en lo que podría haber sido un filón en forma de goles y asistencias.
Finalmente, Pepe Reina. El 23 el último de la lista, el tercer portero, el jugador con menos opciones de poder participar de todos los que viajaron. El portero del Liverpool probablemente no sea merecedor, según algunos expertillos, de viajar como suplente de Casillas o Valdés, pero él debe de estar ahí. Somos muchos los que no concebimos una lista de convocados sin el speaker de La Roja. Sus compañeros así lo creen. Los lazos entre jugadores poseen un elemento común que hace que esa unión nunca se rompa en los momentos malos. Ese es Reina. Quizás algunos no lo vean así, pero parte de lo que España consiguió hasta el momento es gracias a él, a ese que siempre pone la serenidad y la calma y que en los momentos buenos es el primero en dar un paso adelante y gritar al mundo: “Somos un equipo de leyenda porque nadie lo hizo nunca”.

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