miércoles, 27 de junio de 2012

Sergio Ramos, sinónimo de fiabilidad

Ramos durante el partido ante Francia / sergioramosonline.com
Mario Balotelli, chico malo por excelencia, aún tiene pesadillas con ese defensor que el 10 de junio se interpuso entre él y la gloria que habría significado el marcarle a España. No fue otro que Sergio Ramos. El sevillano es el principal beneficiado por la baja de Puyol en esta Eurocopa y ha logrado lo que parecía imposible: que nadie tuviese presente la inmensa ausencia del central catalán.

Afrontaba su primer torneo como defensa central con España. Debía convertirse en un jugador nuevo. Para ello se cortó el pelo y se dejó barba. Como Pau Gasol, que introdujo esta novedad en su aspecto para imponer respeto a las mastodónticas estrellas de la NBA, Sergio Ramos quiere intimidar a sus rivales con una apariencia de hombre y no de chaval alocado de larga melena y cutis refinado. Lo ha conseguido.

Además de su cambio meramente estético, se le intuye cierta evolución a nivel mental. Lejos quedan ya algunas salidas de tono con Luis Aragonés o fanfarronerías como aquella ante el Olympique de Lyon. En sus declaraciones se adivina una persona madura, consciente de quién es y de lo que representa. Su capitanía en el Real Madrid le ha otorgado los galones que no supo ganarse con su imagen fuera del campo, donde siempre se le consideró algo díscolo y con excesiva tendencia al divertimento.

Con 26 años, ya se le puede considerar todo un veterano. El defensa afrontará este año su octava temporada en el Real Madrid, la décima en la máxima categoría del fútbol español y suma ya 90 internacionalidades.  Ante sí tuvo el reto de hacer olvidar a Fernando Hierro, de quien heredó el dorsal. Fue en el centro de la defensa donde comenzó a jugar con la camiseta blanca, pero la llegada de Pepe y Metzelder le hizo ocupar el lateral derecho, puesto en el que se afianzó y donde logró grandes éxitos deportivos. Con la selección nacional siempre se ha desempeñado en esa parcela del campo, posición que Luis Aragonés veía óptima para él, habida cuenta de esa “tendencia natural para irse al ataque”.

Sin embargo, por determinadas coyunturas en el Real Madrid, el pasado año Mourinho le colocó en el eje de la zaga junto a Pepe y de ahí no se ha vuelto a mover. Su rendimiento ha estado muy por encima de lo esperado y se ha convertido en un central imponente. Tiene velocidad, destaca en la colocación y hace gala de una claridad envidiable con el balón en los pies. Es un zaguero del siglo XXI. Hoy no podemos exigir solo contundencia a los centrales. Para eso valen muchos. Hoy se debe encarar al contrario, incorporarse al ataque y hacer continuas coberturas a los laterales que se suman a tareas ofensivas. Decir eso es decir “Sergio Ramos”.

El mejor en su puesto durante la presente Eurocopa. Solo el rendimiento de Pepe puede hacerle sombra, pues a su impecable labor defensiva ha sumado además un gol ante Dinamarca en la fase de grupos. Es precisamente en esta faceta donde el español no está obteniendo recompensa con la selección nacional, ya que apenas ha anotado cinco goles desde que debutase en 2005. La suerte no está de su lado en este aspecto.

La UEFA le ha incluido en el Top Ten de jugadores durante el torneo continental. Lógico. Su nivel está siendo altísimo para estas alturas de la temporada, lo que habla bien de la preparación física desarrollada en su club durante el año. Como muestra, la citada jugada con Mario Balotelli: falló el central en la banda al despejar el balón, del que se aprovechó el italiano para encarar a Casillas. Cierto es que el ariete se durmió en los laureles, pero no contaba con la velocidad de Sergio Ramos, quien esprintó como si le fuese la vida en ello y le robó el balón ante su atónita mirada.

En el último partido ante Francia dio un auténtico recital de colocación y contundencia. Supo desactivar a Benzema y nunca perdió de vista a Ribery. En los córners fue un coloso y, aunque no se incorporó demasiado al ataque, siempre supo sacar el balón jugado desde atrás, sin volverse loco con balones en largo. Tras cuatro partidos disputados, el bagaje de goles recibidos por nuestra selección es admirable. El gol de Di Natale es el único borrón para la pareja Ramos-Piqué, que no supo anticiparse al brillante desmarque del italiano.

La citada dupla tendrá esta noche ante sí el enorme desafío de frenar a Cristiano Ronaldo, actualmente mejor jugador de la Eurocopa para la UEFA. El catalán lo ha hecho ya en numerosas ocasiones y el andaluz nunca se ha enfrentado a él como central. Le conoce de sobra. Citando al portugués: “será una batalla”. Esperemos que los nuestros salgan vencedores. La fiabilidad de Sergio Ramos está de nuestro lado.

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