lunes, 11 de junio de 2012

El crédito de España no se acaba con un empate ante Italia

Cesc y Silva celebrando el gol / Eurosport
Nos sorprendió la noticia, media hora antes del pitido inicial, de que España saltaría al deshidratado césped del Arena Gdansk sin delanteros. Twitter ardía, se veía venir la tragedia. Vicente del Bosque, ante la defensa de tres centrales planteada por Cesare Prandelli, se decidió por superpoblar el centro del campo para monopolizar la posesión del balón. Eso se logró a intervalos, mas los porcentajes de posesión nunca se ven reflejados en el marcador.

Sería fácil subirse al carro de las críticas al seleccionador. Fue valiente, apostó por la idea de fútbol que ha llevado lejos a este equipo. El balón como principio y fin de todo. Con hombres como Xavi, Silva, Iniesta, Alonso o Cesc eso debería estar garantizado. Sin embargo, fue España quien corrió detrás de la pelota durante bastantes minutos de la primera parte. Con un trabajador Thiago Motta, que corrió y molestó a los jugadores españoles por todo el terreno de juego; con Pirlo, que aportó la fluidez al juego de la que adolece su selección; y con un Antonio Cassano que, pese a tener la cintura más grande del campeonato, cada vez que cogía el balón inventaba a su antojo; Italia truncó los planes de Vicente del Bosque. Se notó que Prandelli había estudiado a la selección española.

Las tímidas llegadas españolas al área contraria llegaron tras eternas combinaciones entre los hombres del centro del campo. Pecó España de querer llegar hasta la misma portería para inquietar a Buffon. En ocasiones nos desesperamos viendo cómo nuestros jugadores se empeñaban en dar el último pase, olvidándose de que al fondo había una portería en la que había que meter el esférico. Tenemos hombres con buen disparo desde media distancia como Alonso o Xavi Hernández. Deben atreverse más.

Así transcurrió la primera parte, con Italia bien plantada sobre el terreno de juego y España sobrepasada por la situación, intentando lo de siempre pero sin claridad de cara a puerta. Tras el descanso España salió con otra actitud. La pasividad mostrada en el primer periodo dejó paso al movimiento de la mano de Don Andrés Iniesta. El manchego demostró ayer que él juega a otra cosa. Aparecía por el costado izquierdo poniendo en problemas una y otra vez a Bonucci y a los que llegaban para hacerle la cobertura. Pero cuando mejor estaba jugando España, llegó el gol de Italia. Pirlo puso un balón de oro a Di Natale (que había entrado sustituyendo a Balotelli) que solo tuvo que poner el balón en el segundo palo, lejos del alcance de Iker Casillas.

Otra vez los fantasmas. Otra vez Italia. Pero cuando todo parecía torcerse, apareció Silva. El canario enganchó un balón al borde del área y paró el reloj. Con un toque sutil con el exterior del pie dejó solo a Fabregas ante Buffon. El catalán lo remató con el alma y con el alma gritamos todos. Tres minutos le duró la alegría a la selección transalpina.

Con el empate en el marcador, Vicente del Bosque movió el banquillo. Algo tarde quizá. Dio entrada a Jesús Navas en el lugar de Silva y, a quince minutos del final, a Fernando Torres sustituyendo a Cesc. El de Fuenlabrada se mostró muy activo. Sus desmarques ofrecieron alternativas a los jugadores del centro del campo, que no tardaron en encontrarle. Lo hizo Xavi, quien asistió al Niño para que encarase a Buffon, que estuvo mucho más rápido para despejar el balón. Tuvo un par de ocasiones más. Falló. Pero las sensaciones fueron buenas. No se le puede achacar a él la falta de gol, pues apenas disfrutó de un cuarto de hora.

Sobre el papel, este era el partido más difícil de la primera fase. Por tanto, no parece un mal resultado. Sin embargo, el entrenador dejó claro que no confía plenamente en ninguno de sus tres delanteros. Particularmente, pienso que, para jugar sin una referencia clara, el jugador adecuado se llama Adrián. Es fácil decirlo a posteriori. Yo confío en esta selección, tiene crédito de sobra.

2 comentarios :

  1. Muy buena crónica. Mata tampoco hubiera sido mala opción para el ataque. Del Bosque tardó mucho en reaccionar. España sin extremo y delantero pierde mucho gol, que es la esencia del fútbol.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tienes toda la razón, Dani. Yo también pensé que Mata podría haber sido una buena opción.

      Eliminar