jueves, 24 de mayo de 2012

Los más coperos vuelven a su final

Iniesta e Iturraspe pugnan por el balón en un partido de Liga / EFE
No se podía esperar un mejor final para la temporada futbolística en nuestro país en lo referente a clubes (después vendrá la Eurocopa). La Copa del Rey en juego y los dos equipos con más títulos (Barça, 25 y Athletic, 23) de dicha competición en sus vitrinas disputándose el trofeo. Además, por si esto fuera poco, será el último partido oficial de Pep Guardiola como entrenador del Barça, después de la decisión de dejar el club de su vida tras cuatro exitosas temporadas como técnico blaugrana.
Cualquier resultado que refleje el electrónico será injusto con el fútbol. Visto lo visto, en caso de que ganara el Barça, sería inmerecido que el Athletic no pudiera sacar la gabarra después del magnífico fútbol desarrollado durante todo el año. Bielsa se ha ganado el respeto de aficionados, jugadores y profesionales de la Liga BBVA por su forma de manejar el equipo como lo ha hecho, y se hace impensable que los bilbaínos acaben en blanco la temporada.
Por otra parte, del lado azulgrana está el deseo de despedir al mejor entrenador de su historia como se merece y como ha discurrido su exitosa trayectoria como técnico: con un título. Para conseguirlo tendrá que mostrar una vez más sus dotes de estratega y recomponer una defensa bastante mermada por las bajas de Puyol, Abidal y Dani Alves, todos lesionados.
Pero si estos no eran suficientes alicientes, aún queda en el recuerdo el encuentro que ambos disputaron en San Mamés, en el partido correspondiente a la duodécima jornada de Liga BBVA, y que pasa por ser uno de los mejores disputados en todo el año. La única pega es que el resultado final de aquel partido, 2-2, no vale para ganar la Copa y ambos tendrán que dar aún más de lo ofrecido en aquella cita, si es que pueden.
Lo único que nadie espera es que cualquiera de los dos conjuntos renuncie al balón, pues ha sido su constante durante toda la temporada (en plural si hablamos del Barça). En el guión del partido, si es que alguien se ha atrevido escribirlo, deberían predominar la diversión, los goles y el espectáculo. No es pose, son sus señas de identidad, y, por ello, han de estar presentes.
Solo un partido gigante en el campo oscurecerá las palabras, todas relativas al himno español y su más que probable pitada previa al encuentro, que han apartado el juego de las previas de los medios de comunicación. Tratándose de dos de los equipos que mejor fútbol practican, debería estar prohibido hablar de cualquier tipo de declaraciones políticas o patrióticas (todas ellas ventajistas y sin fundamento) que se han venido sucediendo. Ya habíamos conseguido no hablar del árbitro (pita Fernández Borbalán) y ahora nos metemos en política. Definitivamente, gusta más la polémica, por nimia que sea, que el fútbol, verdadero protagonista mañana. Suerte a los dos.

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