martes, 22 de mayo de 2012

Eterno Capitano

Del Piero cabizbajo con la medalla de subcampeón de La Coppa / Sport.es
Alessandro del Piero se retira. El gran capitán de la Juventus de Turín deja a su equipo del alma para afrontar una más que posible retirada de los terrenos de juego. Sus últimos minutos como iuventino llegaron tras la derrota en la final de la Copa de Italia en la que la Juve cayó ante el Nápoles.
A los 37 años se retira uno de los mejores jugadores italianos de todos los tiempos. Una vida asociada a un club que le debe todo. En las duras y en las maduras estuvo “Il Capitano. Su descenso en el 2006 a la Serie B italiana no fue razón suficiente para que abandonara el club de sus amores. Seguramente uno de los momentos más duros de su carrera. A diferencia de él, pocos fueron los que decidieron quedarse con la pérdida de la categoría y, sobre todo, por lo sucia que había quedado la imagen de la Vecchia Signora con el escándalo de Calciopoli. Junto a los otros dos capitanes, Buffon y Nedved, recuperaron su sitio al año siguiente en la Serie A. Los duros años de transición en los que el baile de entrenadores no cesó, acabó en esta temporada 2011-2012 con el título de liga y con un juego que recuerda al de la gran Juventus de Turín de Liga de Campeones.
Las 19 temporadas que lleva a sus espaldas hablan por sí solas. Nada más y nada menos que 705 partidos con la camiseta bianconera en los que Pinturicchio levantó seis ligas, sin incluir la que ganó en su año en la Serie B, y una Champions entre otros muchos trofeos. Sus 290 goles llevaron a la Dama de Italia a alcanzar sus cotas más altas y a que lugares emblemáticos del fútbol mundial disfrutaran y alabaran el fútbol del menudo jugador italiano. El Estadio Santiago Bernabéu se convirtió en uno de ellos, cuando en la temporada 2008 la afición merengue ovacionó al jugador iuventino tras culminar este un gran partido en el que anotó los dos goles que darían la victoria a su equipo.
Algunas de las personas que trabajaron junto a él reconocieron siempre su entrega y su calidad. Marcelo Lippi, entrenador de la Juve y seleccionador con el que Del Piero levantaría la Copa del Mundo, se “vio obligado” a retirar a otro de los más grandes del Calcio, Roberto Baggio, porque desde abajo empujaba con gran fuerza la figura de Alex. El banquillo dejaba de ser su sitio.
Uno de los momentos más difíciles de su carrera llegó en el año 2000. Una grave lesión le dejaría en el dique seco durante nueve meses. Fueron muchos los que en aquel momento apostaban por el fin de su leyenda. Inocentes todos ellos. La muerte de su padre en el mismo año le sirvió para volver con más fuerza. El año 2001 vino acompañado de su regreso a los terrenos de juego y su gol en Bari de falta, sin duda una de sus especialidades, mostró la rabia contenida de un Del Piero que por aquel entonces mostró al mundo entero que aún le quedaba fútbol para rato.
La vuelta la temporada que viene de su equipo a la Champions por la puerta grande se verá huérfana por no poder contar con la presencia de aquel que en esa competición les hizo grandes. La Juve vuelve a su sitio sin su jefe. Il Capitano se quitó por última vez la elástica bianconera con la sensación del trabajo bien hecho. La ciudad de Roma fue testigo del final de uno de los grandes, del eterno capitán, del símbolo de un club que cierra ciclo con su adiós. Empieza así la era post Del Piero.

No hay comentarios :

Publicar un comentario