jueves, 12 de abril de 2012

Demasiado premio para el líder

Cristiano Ronaldo celebrando uno de sus tres tantos / 20minutos
Otra vez. El derbi madrileño, otra vez, acabó con victoria blanca. El partido deja la liga igual que antes de disputarse y pone en manos de Athletic y FC Barcelona el alirón del Real Madrid. Los tres goles de Cristiano Ronaldo pusieron el toque de color a un partido muy gris de los pupilos de Mourinho y en el que el Atlético de Madrid mereció más.

Comienza a ser motivo de preocupación e, incluso, objeto de estudio la razón por la que el equipo de la orilla del Manzanares no logra vencer al conjunto merengue. El actual, y más tras el partido de hoy, líder de la competición liguera lleva 13 años sin caer a manos de su vecino madrileño. Los derbis empiezan a ser últimamente una historia repetida con un final en el que las perdices siempre se comen en el mismo bando.
El partido de hoy, más de lo mismo. El conjunto local se empeñó en dominar el esférico, hasta que acabó muriendo a cañonazos. Hoy en concreto dos y de manos del mismo pistolero. Lo único destacable en un pobre encuentro del Madrid que empieza a notar el cansancio de Xabi Alonso y sus malas compañías. Empeñado está Mou en colocar a Khedira junto al tolosarra, teniendo a un inspirado Granero, al menos en los últimos encuentros, en el banco. El canterano aporta visión de juego, circulación de balón y posesión, aspectos estos los que en la casa blanca empiezan a escasear. En el partido del Calderón se echó en falta al Pirata, ya que en prácticamente los 90 minutos su equipo se empeñó en llegar lo más rápido posible a la meta de Courtois.
Mal partido en general que vio en sus primeros minutos un intento de partido vibrante y alocado. El Atlético ponía la garra, en ocasiones demasiada, y el Real Madrid intentaba poner la calma con una pausa en el juego que nunca consiguió. Con un Khedira desaparecido en el medio del campo, Alonso tuvo que doblegarse para cumplir en defensa y en ataque. Esto, sumado a la falta de apoyo en las bandas que aseguraran una salida de balón ofensiva, atascó al equipo blanco en la circulación rápida y precisa del balón. Muy flojos en general, tan solo Pepe, que consiguió sacar al doctor Jekyll en lugar de a mister Hyde, cuajó un gran partido.
Por su parte, los rojiblancos plantaron cara a un partido que se les presentaba dulce. El sentimiento de poder “arrebatar” una liga al eterno rival era un caramelo que no podrían rechazar y, además, el efecto Simeone es en estos encuentros donde roza su plenitud. Desde el banquillo, el técnico argentino jugaba una gran baza para los beneficios de su equipo. Él estuvo ahí y sabía como jugar a su rival. Las tablas del Cholo le hicieron grande como jugador y, en partidos como el de hoy, le engrandecen como técnico. El cambio de actitud mostrado por sus jugadores es ya digno de alabanzas y el partido realizado en el Vicente Calderón, a pesar de la contundente derrota, presenta sus credenciales a los puestos europeos.
Serios y contundentes. Así fueron en gran parte del partido. El resultado no refleja el trabajo que los colchoneros ofrecieron en el verde. Con un sobresaliente Adrián que empieza a llamar con fuerza a las puertas de la selección y con un Diego que entiende como nadie el ritmo de su equipo, el Atlético de Madrid puso contra las cuerdas a su enemigo. Tan solo dos zarpazos de CR7 les hicieron bajar los brazos y el penalti absurdo de Godín les acabo de matar. El gol de Falcao, al principio del segundo tiempo, puso el miedo en el cuerpo de los blancos que veían cómo, tras tener 10 puntos de ventaja sobre el segundo, tendrían que enfrentarse al Barça en un partido de igual a igual.

No hay comentarios :

Publicar un comentario