viernes, 27 de abril de 2012

Delirio rojiblanco

El Athletic celebra el tercer gol ante el Sporting de Lisboa / AFP
Conseguido. Tras la debacle española en la Champions League, la noche del jueves trajo a los aficionados de nuestro país (excepto a los valencianistas) una alegría por partida doble, ya que Atlético de Madrid y Athletic de Bilbao disputarán la final de la Europa League el próximo 9 de mayo en el Estadio Nacional de Bucarest.
Especialmente emocionante fue el partido vivido en San Mamés, punto de encuentro para una afición diferente, pasional como pocas, cuya actitud nos ha puesto a muchos los pelos de punta durante las eliminatorias que se han ido sucediendo en la competición, sobre todo ante Manchester, Schalke y Sporting de Lisboa. La Catedral respira nobleza, tradición y respeto, sentimientos que empujan a sus jugadores durante el partido y que se han acrecentado desde la llegada de Marcelo Bielsa al banquillo del equipo vasco. Su intensidad, mezclada con ese punto de locura futbolística, ha contagiado a los aficionados y a los futbolistas. Los resultados no se han hecho esperar: finalistas en Copa del Rey y en Europa League.
Ayer olvidaron la mala imagen dada en el partido de ida y desbordaron al Sporting de Lisboa con un Llorente colosal. El riojano confirmó su titularidad en la selección sobre el césped, dando una exhibición de posición, fortaleza y clase, esta última tantas veces discutida debido a su gran envergadura. Fernando está siendo el mejor delantero español del curso y Vicente del Bosque está observando. A Llorente le respalda una extraordinaria camada a la que se ha unido un nuevo cachorro que no había destacado mucho hasta los últimos partidos: Ibai Gómez. Ayer tenía la difícil papeleta de suplir a De Marcos y cumplió a la perfección, marcando el segundo gol y sirviendo el tercero a su delantero. Visto lo visto a lo largo de la competición, el Athletic es favorito para la final por méritos propios, aunque eso no sirva prácticamente de nada, y menos en Europa (que se lo digan a Barça y Madrid).
Enfrente tendrá a un conjunto que ha resurgido de sus cenizas en mitad de la temporada, empujado por la inyección de garra que el Cholo Simeone ha aplicado sobre los jugadores tras su llegada al club. El Atlético rubricó su pase a la final con una obra de arte de un jugador superlativo, cuyo futuro inmediato está teñido de ‘rojo selección’. Adrián enterró al Valencia con un disparo que terminó de destrozar a un equipo voluntarioso y con gran actitud ayer, pero que no fue capaz de marcar un gol que diera esperanza de remontar a la parroquia ‘ché’.
Así pues, el duelo está servido. El Estadio Nacional de Bucarest se teñirá de rojiblanco el día 9 de mayo para albergar una de las finales más bonitas que se podían dar, en la que maestro y discípulo se enfrentarán en los banquillos con el objetivo de entrar en la historia de sus respectivos clubes tras estar poco tiempo en el cargo. Lo que es seguro es que para que sus aficiones sigan teniendo alegrías con sus equipos, ambos tendrán que entrenarlos durante muchas temporadas más.

1 comentario :

  1. Para mí el Athletic es favorito por el juego, desplegado ante Schalke y Manchester, pero que nadie se pierda de vista la competitividad de mi atleti, en los momentos clave...será una gran final...Final española, como adelantaron algunos medios españoles hace casi un mes... o esta no era?

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