viernes, 20 de abril de 2012

Castigo rojiblanco

Radamel Falcao celebrando uno de sus tantos de anoche / UEFA
Demasiado regalo el que obtuvo el Valencia anoche. Tras el pitido final, el equipo ché se llevó para casa una pequeña desventaja que no hacía justicia al encuentro visto en el Estadio Vicente Calderón. Un Atlético de Madrid sublime hizo de martillo percutor sobre su rival que en ningún momento del partido se mereció nada que no fuese salir goleado. El 4-2 definitivo de Ricardo Costa en el descuento deja la eliminatoria abierta y al equipo valenciano con opciones de pasar a la final de la Europa League.
Los primeros minutos de la eliminatoria presentaban a un equipo rojiblanco con ganas, garra y, sobre todo, concentración, aspecto que le hizo salir vencedor en todos los balones divididos. El equipo de Emery se limitó a observar cómo su rival le iba comiendo terreno por momentos. La falta de tensión se acentuó con el paso de los minutos y la zaga valencianista se convirtió en un manojo de nervios. Ni Jordi Alba, ni Víctor Ruiz, que le hizo el pasillo a Adrián en el tercer gol, ni, sobre todo, Rami cumplieron con su cometido. A ellos se les sumó la “ayuda” de Mehmet Topal en el centro del campo. El centrocampista no supo en ningún momento del partido a qué estaba jugando. Perdido, desconcentrado y fallón en el pase, privó a su equipo de una salida rápida y coherente del balón.
Pero no todo fue un mal partido del Valencia. Los pupilos de Simeone completaron 90 minutos de verdadero fútbol, los mejores desde hace años. Los del Cholo doblegaron a su rival en físico, en calidad, en posicionamiento y en contundencia con y sin el esférico. El nivel rozó la perfección durante la totalidad del enfrentamiento y no dio muestras de flaqueza en ningún momento. Con todo esto, los jugadores, empujados por una afición digna de elogio, creyeron en ellos mismos. Veían que podían. Las jugadas de combinación acababan con peligro en el área de un Diego Alves que salvó a su equipo de un mal mayor.
Es difícil destacar un nombre por encima del resto. Desde Courtois hasta Adrián pasando por Gabi, Miranda, Arda o Falcao, entre otros. Todos y cada uno de ellos mostraron su máximo nivel. Mención aparte merecen estos dos últimos. El turco y el colombiano fueron lo mejor de su equipo y del partido. El primero hizo una primera parte de escándalo llegando y desbordando por ambas bandas. El gol que abrió el marcador vino de un pase suyo que luchó con Rami hasta que sacó un centro medido que Falcao mandó al fondo de la red. El colombiano, por su parte, se pasó el partido entero bregando con la defensa valencianista. El Tigre anoche fue más tigre que nunca. Peleó como siempre y anotó como casi siempre. El cuarto tanto de su equipo, el segundo en su cuenta particular y el décimo en competición europea que le colocan como pichichi de la competición es digno de ver una y otra vez.
Con todo, la semifinal quedó abierta. Ambos conjuntos se medirán de nuevo en Mestalla con un marcador a priori a favor de los colchoneros, pero que teniendo enfrente a un Valencia que este año es capaz de lo mejor y de lo peor no permite un diagnóstico claro.
La otra semifinal que enfrentó al Sporting de Lisboa y al Athletic de Bilbao se resolvió en los minutos finales. El gol del ex jugador del Sevilla, Diego Capel, en el minuto 80 provocó que el equipo vasco hincara la rodilla. El gol inicial de Jon Aurtenetxe se quedó en la nada con los tantos del mencionado Capel y, minutos antes, del ex del Liverpool, Emiliano Insúa. Los de Bielsa mostraron la peor cara de toda la temporada y apelarán al espíritu de San Mamés para llegar a una histórica final europea.

1 comentario :

  1. Fantástica crónica, Borja. Perspicaz, con garra y totalmente fiel a la realidad del partido de ayer. Enhorabuena por vuestro trabajo!

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