jueves, 16 de febrero de 2012

Suárez calló y Evra hizo el resto

Luis Suarez y Evra en el momento del partido que originó la polémica / REUTERS
La polémica surgida hace aproximadamente un mes entre el jugador del Liverpool, Luis Suárez, y el jugador del Manchester United, Patrice Evra, aún no ha tocado fondo. El enfrentamiento liguero del pasado fin de semana, que ponía sobre el terreno de juego a las dos escuadras, dirigía todas las miradas hacia estos dos jugadores. Y el momento no se hizo esperar. Nada más saltar al terreno de juego y en el tradicional saludo de los equipos, el jugador de los red negó la mano al lateral francés del United. El lío estaba montado.
En realidad, son numerosas las incógnitas que se presentan en torno a este caso. La primera viene provocada por la actuación de Evra al finalizar el partido. El red devil protagonizó una exageradísima celebración por la victoria de su equipo por dos goles a uno. El francés no dudo en ningún momento en ponerse delante de Luis Suárez haciendo aspavientos que pudiesen provocar la ira del delantero uruguayo. Pero no fue así y el que no lo fuera deja en duda, al menos en mi posición, la versión ofrecida por el pupilo de Ferguson, en la que aseguraba haber recibido insultos racistas por parte del delantero del Liverpool. ¿Por qué esa reacción? No es nuevo ver al galo metido en camisas de once varas. Todos recordamos cómo él mismo protagonizó la rebelión de la selección bleu en el pasado Mundial de Sudáfrica.
Desde siempre, los insultos y las provocaciones en los terrenos de juego han estado a la orden del día. El fútbol es así, como dirían muchos profesionales de la materia. Es parte de las reglas del juego y, por ello, hay que saber utilizarlas. En el supuesto en el que efectivamente, el jugador charrúa se hubiese dirigido a su oponente de una manera discriminatoria basada en su color de piel, el castigo de ocho partidos de sanción se hubiese quedado corto. El problema viene cuando los hechos no se demostraron. Las declaraciones de un jugador que lleva años en el equipo más fuerte de la Premier se impusieron a las del que acababa de llegar. ¿Injusto? Cero comités, cero investigaciones y una solución: Suárez castigado.
Como no podía ser de otra manera, Sir Alex Ferguson saltó a la palestra en defensa de su jugador con unas declaraciones en las que incitaba a que el Liverpool expulsara de su disciplina a uno de los jugadores que más le ha dado en el último año. No sabemos si por miedo a las armas del rival, por sentirse protagonista o por acompañar a Evra en este idílico camino, el entrenador del ManU provocó el inicio de una situación que se prevé larga e incómoda.
Por su parte, la actuación de los medios no se ha hecho esperar y ya se han empezado a publicar en esta semana posibles equipos para el jugador uruguayo. El PSG francés es, según los medios, el mayor interesado en hacerse con los servicios de este jugador aprovechando, según los mismos medios, la mala situación que vive en la ciudad de The Beatles, más concretamente con la directiva del club.
Ahora que cada uno elabore sus teorías acerca de si es Luis Suárez culpable o no, o si Patrice Evra ha mentido y, por lo tanto, la celebración del pasado fin de semana fue una táctica para darle mayor magnitud a su juego. Es difícil mantener una posición clara vistos los datos que nos han ofrecido. Con todo esto y como casi siempre ocurre, el tiempo pondrá a cada uno en su sitio.

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