sábado, 18 de febrero de 2012

Simeone salva cuellos... de momento

Simeone da instrucciones durante un partido / Reuters
Siete partidos después, parece que una nueva era ha comenzado en el Atlético de Madrid. Tres empates y cuatro victorias, la última especialmente brillante en el Olímpico de Roma contra la Lazio por 1-3, han hecho que la ilusión resurja entre la afición colchonera como suele hacerlo al inicio de cada temporada hasta que la cruda realidad la echa por tierra.
La realidad a la que hago referencia tiene que ver con los directivos que actualmente rigen el destino del club colchonero, a los cuales la suerte viene a visitar siempre que la afición del Atlético despierta de su letargo y toma conciencia de que el equipo y la institución marchan a la deriva. La metedura de pata -una más- que cometieron contratando a Gregorio Manzano (no por su calidad como técnico, sino por la nula confianza depositada en él desde el principio) sirvió, una vez llegados los malos resultados, para que la grada del Calderón señalara directamente al palco y culpara a Miguel Ángel Gil Marín y Enrique Cerezo de la mala trayectoria del Atleti. Pero, como suele ser costumbre, la fortuna parece haberse aliado de nuevo con los mandatarios del club. Esta vez con la elección de Simeone para ocupar el banquillo: un símbolo atlético con un carisma casi inigualable que ha conseguido revertir la tendencia del equipo de una manera brutal.
Además, es digno de mencionar que no solo ha conseguido que los resultados le acompañen, sino que el juego que despliega este Atleti es bien diferente al que desarrollaba el de Manzano. El Cholo tiene claro que el jugador con más talento del equipo es Diego, y sobre él gira todo el fútbol atlético. El brasileño tiene total libertad de movimientos y organiza a su antojo. Además, está conjugando su clase con actitud, de cuya falta se le ha acusado en los meses anteriores de competición. Con Diego brillando y Adrián a un nivel que le debería llevar a la selección, era cuestión de tiempo que Falcao recuperase la confianza e hiciese goles con facilidad, que es lo que está ocurriendo.
No obstante, la gran mejoría de este Atleti viene desde la defensa, una línea maldita para el equipo en los últimos años. Simeone ha decidido dar confianza a la pareja Godín-Miranda y estos están respondiendo a la perfección: solo un gol encajado en siete partidos. El dato es demoledor, y no menos tranquilizadoras son las sensaciones que desprenden en el campo, que contrastan con el caos que solía reinar en la zaga rojiblanca en temporadas anteriores.
En definitiva, este cambio a mejor deja en mal lugar a los jugadores, ya que la actitud mostrada sobre el terreno de juego con un entrenador y otro ha sido totalmente desfavorable para Manzano, y otorga una vida más a Cerezo y Gil Marín, a los que algún día se les acabará la suerte y tendrán que abandonar un club del cual han pisoteado su historia.

2 comentarios :

  1. Estoy de acuerdo, pero este comienzo me trae a la cabeza el comienzo de Quique Sánchez Flores, que le dio títulos, aunque al final, no se si por su culpa o por que los jugadores se cansaron de él, le terminaron echando.
    Por otra parte una buena forma de evaluar el verdadero nivel en el que se encuantra el Atletico creo que va a ser la forma en la que se comporte contra el Barcelona la semana que viene.

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  2. Estoy de acuerdo con Sito. No obstante, el pasado jueves el equipo rayó a un nivel superlativo. El hecho de remontar un gol en contra es algo que yo no recuerdo desde hace mucho tiempo y que le da un aire de equipo grande.

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