jueves, 26 de enero de 2012

¿Quién dijo que la Copa era un título menor?

Copa del Rey en el Bernabéu / Minuto 91 R.H.T.
Es cierto que se trata del trofeo de menor entidad de cuantos disputan los equipos españoles. Como también es cierto que hace unos años existía cierta tendencia a tirar esta competición, sobre todo por parte de los equipos grandes (Alcorcón, Real Unión, Gramanet, Novelda, Figueres, Toledo…). Afortunadamente, esta tendencia se ha ido corrigiendo, gracias a figuras como Mourinho y Guardiola, que valoran este torneo como se merece. Solo hay que echar un vistazo a cómo han quedado configuradas las semifinales (a falta aún del Levante-Valencia), que tienen de todo: una sorpresa, un grande, un clásico y un equipo Champions.

Si el Valencia ratifica su clasificación (4-1 en el partido de ida), se enfrentará al FC Barcelona en una semifinal vibrante, si miramos el último enfrentamiento entre ambos. El Barça partirá como favorito (también ante el Levante), pero el tremendo desgaste que le está exigiendo el Madrid en Liga podría nivelar la balanza. No olvidemos que cualquiera de los dos equipos valencianos está actualmente en puestos Champions, por lo que no será, ni mucho menos, un paseo para el equipo culé, que jugará la vuelta en casa. Conviene señalar además que, tras la batalla de anoche, Alexis e Iniesta se unieron a la lista de bajas que acusan los culés.

La otra eliminatoria poco tiene que envidiarle a la anterior. El Athletic de Bilbao (anterior Rey de Copas) se verá las caras con el ya mítico Mirandés. Separadas por apenas 99 kilómetros por carretera, las ciudades de Miranda de Ebro y Bilbao vivirán dos semanas apasionantes de fútbol. Todo apunta a que será un partido para bajar al barro y mancharse las manos: un partido donde los niños no serán bien recibidos. De eso sabe mucho el Mirandés (ganó por la heroica al Espanyol) que milita en una división donde los partidos se ganan a base de pundonor y no tanto por desequilibrios técnicos. Esto podría pasarle factura a un Athletic de Bilbao algo inexperto (y quizá inocente) en estas lides, si bien sobrado de calidad. Si los de El Loco Bielsa consiguen llevar los partidos al plano del fútbol de dominio y largas posesiones que hagan a los rojillos correr detrás del balón, a estos podría pasarles factura el desgaste físico, ya que no están acostumbrados a jugar dos partidos por semana. Creo que el hecho de jugar la vuelta en La Catedral, que será una olla a presión, es un handicap para el Mirandés.

No quiero ni pensar lo que nos espera en la siguiente ronda, viendo como discurrieron los partidos de ayer. El Athletic se clasificó con la ley del mínimo esfuerzo, merced a un gol en propia puerta del Mallorca. Me gustaría aclarar algo aquí: no tuvo la culpa Calatayud del topo del césped del Iberostar Estadi. La culpa del gol recae sobre Ramis, que cede el balón a su portero que está bajo los palos. Un error de alevín, pues una cesión al portero siempre ha de hacerse hacia fuera de la portería. Por su parte, el Madrid murió ayer como un equipo grande. Los jugadores merengues jugaron mirándole a los ojos al Barça y demostraron a su entrenador que se les puede disputar el balón. Para ello se necesita gente que sepa cuidarlo, como Özil (que brilla cuando quiere) o Granero. El partido: un homenaje al fútbol que enseñaré a mis hijos.

Mientras tanto, hoy esperamos el desenlace del derbi valenciano. El Levante nada tiene que perder e intentará llevar el partido a su terreno desde el primer minuto, metiendo presión a los de Emery. Si consigue un gol pronto, quizá no esté todo dicho aún en esta eliminatoria.

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