lunes, 30 de enero de 2012

No pinta bien este Sevilla

Marcelino se lamenta en el banquillo de La Rosaleda / EP
Con veintiún goles a favor y veintidós en contra, parece lógico pensar que un equipo pueda ocupar la undécima posición. Eso no extraña. Lo que llama ligeramente la atención es que ese puesto esté ocupado por el Sevilla FC, veinte jornadas después del inicio liguero. Los de Marcelino atraviesan una crisis de identidad. Ya no son aquel equipo que deslumbró al mundo hace unos años de la mano de Juande Ramos, llegando incluso a ser Mejor Equipo del Mundo 2006, como repetía su presidente hasta la saciedad. Apenas cuatro de aquellos jugadores quedan en la actual plantilla: Andrés Palop, Javi Varas, Jesús Navas y Kanouté. El Sevilla ha despertado de su sueño y ha de frotarse los ojos lo antes posible si no quiere que el sueño se convierta en pesadilla.

El último partido ante el Málaga en La Rosaleda fue un fiel reflejo de la situación que vive el equipo. Los nervionenses saltaron al campo sin actitud para enfrentarse a un Málaga que tampoco está disfrutando de su mejor momento, pues llevaba sin ganar desde noviembre. Atrás quedó la pequeña mejoría que experimento el juego sevillista con la llegada de José Antonio Reyes en el mercado de invierno. Pronto se adelantó el equipo local por medio de Welington, que cabeceó con contundencia un centro de falta de Cazorla. La reacción del Sevilla no se hizo esperar y Luna batió a Willy Caballero, tras llevarse un rechace con algo de fortuna. Pero no fue más que un espejismo, pues solo cuatro minutos (19’) tardó Seba Fernández en marcar el gol que, a la postre, le daría los tres puntos al equipo malacitano. Una nueva derrota y ya son cinco jornadas sin ganar.

La falta de gol en este equipo es alarmante. Kanouté (24 años) está lejos de aquel jugador desequilibrante que un día fue, pese a seguir conservando una clase infinita, y Álvaro Negredo no puede cargarse el equipo sobre sus hombros para ganar los partidos. Nunca lo ha hecho y quizá eso sea lo que le impida formar parte de la lista de la Selección Española el próximo verano. Un puesto en esa lista sí parece tener garantizado Jesús Navas, que no es nadie si no desborda manchándose las botas de blanco; y este año permanecen aún inmaculadas (en el último partido no recibió una sola falta). Manu del Moral no está dando el nivel esperado y está haciendo gala de una irregularidad digna de estudio. Quizá el senegalés Babá no sea suficiente para hacer olvidar a O Fabuloso. El brasileño Luis Fabiano dejó un hueco difícil de cubrir. Pese a haber superado ya la treintena, él y Negredo podrían haberse convertido en una pareja de arietes temible durante dos o tres años. No pudo ser, así que ahora tendremos que esperar a Babá.

Al equipo hispalense le hace falta un cerebro en el centro del campo. La brega de Rakitic y Medel es muy loable pero solo con eso no se ganan partidos. Quizá así no lleguen demasiadas derrotas, pero su equipo aspira a cotas más altas que las de especular con el resultado, aunque aún no lo hayan conseguido: 6 victorias, 6 derrotas y 8 empates. El lado positivo es que este año hay solo cinco puntos entre el cuarto puesto (Levante) hasta el undécimo que ocupa el Sevilla. Están a tiempo.

Por el momento, Monchi ha ratificado hoy en su puesto a Marcelino. Mala señal. Los años nos han hecho comprender que cuando hay necesidad de mostrar respaldo institucional hacia un entrenador, este tiene muchas posibilidades de perder su trabajo en un breve espacio de tiempo. Se le agota el crédito a Marcelino y los próximos enfrentamientos serán clave para determinar su futuro: Villarreal en casa, Real Sociedad a domicilio y Osasuna en el Sánchez Pizjuán.

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