viernes, 20 de enero de 2012

La clave sigue siendo el balón

Iniesta conduce el balón ante Alonso y Coentrao / Óscar del Pozo
Veinticuatro horas después del primer Clásico de 2012, las diversas opiniones surgidas durante el partido siguen estando en boca de aficionados y periodistas y se espera que así sea hasta el que empiece el encuentro de vuelta, programado para el próximo miércoles.  No obstante, el protagonista de los comentarios post partido es Pepe y su “involuntario” pisotón sobre Messi, en vez del fútbol propiamente dicho.
En lo que al juego se refiere, asistimos de nuevo a un planteamiento cobarde que implicaba la renuncia a la posesión del balón por parte de José Mourinho. No lo fue tanto por situar a Pepe como centrocampista y dando la titularidad a Carvalho, que estuvo bien a pesar de su inactividad. Su falta de agallas es incluso peor porque decidió cambiar el estilo de un equipo líder de la Liga BBVA, cuyo objetivo principal durante los 90 minutos que dura un partido es la portería rival. En su lugar, jugó pensando en su rival, el Barça, y asumiendo su inferioridad ante el actual campeón de Europa.
El genial técnico portugués se decantó por un 3-4-3 con Altintop en el lateral derecho y Xabi Alonso flanqueado por Lass y Pepe, ambos con la misión de anular a Messi y ganar posibilidades de recuperación con dos jugadores excelentes en la presión. A cambio de ello sacrificó Özil y apostó por Cristiano Ronaldo, Benzema e Higuaín. Tras once minutos, el esquema dio resultado y el luso culminó un gran contraataque con un potente disparo que Pinto no supo atajar. Esta y un remate de cabeza del delantero francés al palo en la segunda mitad fueron las dos únicas aproximaciones del Madrid a la portería blaugrana en todo el partido. Mou dio tranquilidad a los mejores actores del Barça para maniobrar a su antojo con el instrumento que más les gusta y el que, a la postre, es el imprescindible a la hora de practicar este deporte: el balón. La posesión del mismo es el mejor arma del equipo de Pep Guardiola a la hora de ganar y si no se le dificulta esta tarea, es imposible vencer al conjunto blaugrana. Busquets y Xavi encontraban constantemente a un Iniesta estelar en su posición de extremo izquierdo, donde asistió, desbordó e incluso tuvo dos ocasiones claras para marcar gol. El rendimiento del manchego suplió, de esta manera, una noche gris de Messi, cuyo bajón físico tras las vacaciones de Navidad es evidente. No obstante, el argentino tuvo tiempo para ser decisivo poniendo en bandeja el segundo gol a Abidal.
Los constantes pases del Barcelona aletargaron a un Madrid sin mordiente para robar y sin capacidad de reacción ni alma, algo sin lo cual no puedes competir contra el mejor equipo del mundo. Algo que contrasta con la actitud de uno de los fichajes del Barça este año: Alexis dio ayer una nueva lección de coraje y trabajo, que conjugó con su velocidad y verticalidad, lo que le hizo ser un incordio constante para la zaga madridista.
El próximo miércoles veremos si Mourinho se decide por una apuesta más valiente, ya que tiene que remontar un resultado adverso. Seguramente la afición blanca lo valorará positivamente, porque entre perder como en la ida de la Copa del Rey o hacerlo sin renunciar al ataque, la parroquia madridista elige la segunda opción, que además da opciones de voltear la eliminatoria y hacer historia. Para ello, deberá mantener el balón.

No hay comentarios :

Publicar un comentario