lunes, 23 de enero de 2012

Despido a destiempo

Fabri, en el partido ante el Espanyol / Luis F. Ruiz (granadadigital.com)
Como dijo el entrenador del Barça, Pep Guardiola, la semana pasada, en el deporte el crédito no existe y no puedes vivir de lo conseguido, sino que tienes que lograr victorias día a día para mantenerte en el puesto en el que te encuentras. Esta idea ha tenido que calar bien hondo en el corazón del presidente del Granada, Quique Pina, que, tras la derrota del equipo contra el Espanyol por 3-0 en Cornellá-El Prat, ha decidido destituir de sus funciones de entrenador al hasta este domingo técnico del equipo andaluz, Fabri González.
Poco ha pesado en la decisión de Pina el glorioso ascenso conseguido por el técnico gallego el pasado mes de junio, derrotando a Celta de Vigo y Elche en la fase de promoción. Ni siquiera ha tenido en cuenta el presidente la posición que su equipo ocupa en la clasificación: el Granada es decimoséptimo, un punto por encima del descenso. Es curioso el hecho de despedir a un entrenador que te ha dado tanto cuando, hasta el momento, estaba cumpliendo el objetivo que el club se había propuesto conseguir a final de temporada, que no es otro que la permanencia. Curioso e injusto.
Una vez más nos encontramos con un presidente con aires de grandeza que está llevando mal la amistad con la familia Pozzo, propietaria del Udinese, y a través de la cuál ha conseguido un equipo con nivel suficiente como para mantenerse en la Liga BBVA y ganar partidos como el que el Granada disputó en San Mamés. Han pesado más las últimas tres derrotas contra Real Madrid, Rayo y Espanyol y también el hecho de ser el equipo que menos goles anota de toda la competición (12). Una estadística que el Granada le debe, en parte, a su directiva y su poca capacidad para encontrar un delantero con gol, ya que Uche, el más destacable de los que están en su plantilla, lo perdió con la lesión de rodilla sufrida en 2009 cuando jugaba para el Zaragoza. Otro hecho que ha perjudicado a Fabri en estos últimos días fueron las críticas que realizó a sus jugadores tras la derrota cosechada ante el Rayo, y por las que el director deportivo, Juan Carlos Cordero, le reprendió públicamente.
Abel Resino es el nombre que suena con más fuerza para dirigir al equipo andaluz hasta final de temporada y conseguir la ansiada permanencia. Esperemos que le vaya lo mejor posible en su misión, pero difícil lo tendrá con una directiva impaciente cuya actitud impaciente contrasta con las de las otros recién ascendidos, Betis y Rayo Vallecano. Los primeros mantuvieron a Pepe Mel a pesar de acumular diez partidos consecutivos sin ganar; por su parte, los madrileños solo tienen tres puntos más que el Granada en la tabla y siguen manteniendo su confianza en José Ramón Sandoval. Por tanto, la decisión es sorprendente en un equipo que está muy vivo en la competición y con todas las opciones de conseguir el objetivo. El fútbol es, demasiadas veces, incomprensible.

2 comentarios :

  1. Un dato para completar tu artículo:

    El fútbol si que es comprensible...el dichoso Quique Pina presidía el Ciudad de Murcia cuando Abel lo entrenaba...son amiguetes y creo que eso ha pesado más que lo deportivo...porque Fabri tenía la soga preparada así que se acercase a los puestos bajos...

    DM9

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  2. Desgraciadamente no creo que sea problema de Fabri...El Granada daba síntomas de que Primera división no es su competición desde la primera jornada. Los augurios eran buenos, con buenas incorporaciones como Mollo que aunque venía de descender con el Mónaco el chaval tiene mucho potencial, o Martins internacional portugués...y que vamos a decir de Uche, que ha rendido en todos los equipos en los que ha estado y si a eso le sumas una buena base que había con Ighalo o Fran Rico pues la ilusión era grande por parte de los granadinos. Pero nunca han dado sensación de equipo y desgraciadamente como diría Manolo Lama "no me gusta como huele el enfermo"

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