lunes, 19 de diciembre de 2011

Los mejores... hasta que ellos quieran

El Barça celebra el Mundialito conquistado ante el Santos / Reuters
El dato de 13 títulos conseguidos de los 16 que ha disputado el Barça desde que Guardiola fuera contratado como entrenador del equipo es eso, solo un número, demasiado frío, que no ofrece una visión aproximada de la magnitud del equipo ante el que nos encontramos. Tampoco el Mundialito de Clubes es un título con la suficiente envergadura como para designar al ganador como ‘mejor equipo del mundo’, ya que ese calificativo se lo ha ganado el Barça a fuerza de practicar un fútbol bello que cada año se reinventa con pequeños ajustes para sorprender a sus rivales, empequeñecidos ante un gigante futbolístico de proporciones desconocidas.
No estoy de acuerdo con los muchos que hablan del Santos como un equipo de Tercera División después de ver la final de ayer, ya que ningún equipo de dicha categoría podría haber sido el campeón de la Copa Libertadores que permite disputar el Mundialito. El mal juego del Santos estuvo provocado por el dominio apabullante de un equipo superior, que con el paso de los años ha ido reduciendo a la mínima expresión a rivales de mayor calidad que el conjunto brasileño: Arsenal, Manchester United, Real Madrid, Chelsea… Todos han cedido ante el empuje de un Barça que está marcando una época difícilmente repetible por cualquier equipo que le suceda.
Sus virtudes futbolísticas ya las conocemos, nadie las va a descubrir ahora, por eso quiero reparar en la motivación constante que estos jugadores han mostrado temporada tras temporada a pesar de haberlo ganado todo. Y es que las pocas adversidades que el Barça ha sufrido en los últimos tiempos han servido para alentar a unos jugadores a los que podía amenazar la falta de hambre que suele aparecer una vez se consigue el éxito. Pero cualquier portada periodística a destiempo, las declaraciones de Mourinho cuestionando la valía de sus éxitos y las desgracias en forma de lesiones o enfermedades (Abidal, Tito Vilanova y ahora Villa) no han hecho otra cosa que acrecentar el deseo de ganar del Barça.
Ahora solo queda saber cuánto durará este ciclo grandioso una vez visto que sus rivales se acercan pero nunca llegan, lo que me lleva a pensar que seguirán siendo los más grandes del fútbol hasta que ellos quieran. Mi consejo a los aficionados blaugranas es que se froten los ojos una y otra vez, porque están ante el mejor equipo de su historia, un hecho de difícil repetición no solo en los próximos años, sino durante bastantes generaciones.

1 comentario :

  1. No somos conscientes que algún día contaremos a nuestros nietos, que nosotros vimos jugar a este barça, con este Messi y sobre todo con este grande, grandísimo Xavi Hernández.Como mi abuelo me contaba a mí que vió jugar a Gento, Di Stéfano y compañía.

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