lunes, 5 de diciembre de 2011

Cordura bética

Pepe Mel, en rueda de prensa / giraldainformacion.com
Ni en sus peores sueños de los aficionados béticos aparecía la posibilidad de que el equipo aún entrenado por Pepe Mel se encontraría, tras la disputa de la decimocuarta jornada de la Liga BBVA, en la decimoséptima posición de la clasificación. Sobre todo si tenemos en cuenta el buen inicio del conjunto sevillano, que tras la cuarta jornada era líder tras conseguir la victoria en todos sus partidos. Pero no tan importantes eran los resultados como las magníficas sensaciones que despertaba el buen juego desplegado por el Betis, basado en un trato exquisito al balón y una apuesta descarada por el ataque. Pero lo impensable se ha acabado haciendo realidad y tras esos 12 puntos en cuatro jornadas, la racha del equipo ha tomado un sendero oscuro, del que no parece encontrar la salida: un solo punto en diez jornadas. Sin duda, alarmante.
La incredulidad y la desesperación ha inundado las gradas de un Villamarín que, a pesar de esta nefasta trayectoria, no ha abandonado al equipo en ningún momento, lo cual es encomiable y de agradecer. Más que nada porque ese es el camino para salir del agujero: el clima de tranquilidad. De poco o nada servirá que la afición se eche encima del equipo y deje de apoyarle. El modo más fácil de cambiar el signo perdedor del Betis pasa por su estadio y su afición, es ahí donde el conjunto de Mel tiene que reencontrarse con la victoria.
Pero no solo la parroquia verdiblanca ha tenido un comportamiento ejemplar ante tal racha. También la directiva está aguantando bien el tirón y Pepe Mel sigue teniendo su confianza para sacar al equipo adelante. Tras diez partidos sin ganar, lo normal hubiera sido que el madrileño engrosara a estas alturas las listas del INEM, pero lo cierto es que el crédito conseguido tras el ascenso y el buen comienzo liguero, unidos al buen fútbol que el equipo ha practicado por momentos, le aseguran la continuidad hasta, como mínimo, la siguiente jornada.
Especialmente dolorosas han sido las dos últimas derrotas contra la Real Sociedad en casa y Osasuna en el Reyno de Navarra. En el primero de los casos, los verdiblancos lograron empatar a 2 un partido que tenían perdido y, en el descuento, Íñigo Martínez dejó al Villamarín temblando con su gol desde el centro del campo. Aún peor fue la derrota de ayer ante Osasuna, que se resolvió también en el descuento gracias al gol del iraní Nekounam, después del recital de ocasiones falladas por los sevillanos durante toda la segunda parte. Es ahí donde reside la principal carencia del Betis: la falta de gol. No ayudan mucho la falta de gol de dos delanteros sobrevalorados como son el paraguayo Roque Santa Cruz y el canario Rubén Castro. El primero llegó como fichaje de relumbrón y hasta ahora solo ha sido capaz de conseguir dos tantos como verdiblanco, mientras que el segundo parece gafado en la máxima categoría del fútbol español, a pesar de acumular tres goles en lo que va de temporada, el último en el partido de ayer. Sin duda, es el punto débil de este Betis excelso en su trato de balón, pero falto de pegada como pocos.
No obstante, hay lugar para la esperanza en los aficionados béticos. La mejoría mostrada en el segundo acto del partido disputado en el Reyno de Navarra deja claro que Pepe Mel es el técnico indicado para sacar al equipo de esta crisis de resultados, ya que es el que mejor conoce a su plantilla y el rendimiento que esta puede ofrecer de aquí a lo que queda de Liga. Ya será otro cantar el año que viene, donde el Betis tendrá que elegir entre el juego de toque y calidad que propone el actual técnico y que tiene a Beñat como su principal baluarte en el terreno de juego o apostar por otro que ofrezca un estilo de juego conservador, resultadista y, a la postre, aburrido. 

2 comentarios :

  1. saldremos adelante...grande betis y gran articulo bladimirrrrfalcao!!!

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