miércoles, 23 de noviembre de 2011

Una renovación necesaria

Partido de Europa League arbitrado con jueces de área / ligadecampones.com
El pasado sábado en Mestalla tuvo lugar una jugada polémica más en la Liga BBVA que ha venido coleando varios días. Me refiero, obviamente a la acción que se dio al final del partido en la que Higuaín, delantero del Madrid, desvió un balón que se colaba con una parte de su cuerpo, la cual no está clara dependiendo donde preguntemos para esclarecerlo. En Valencia, la respuesta será mano, mientras que en Madrid hablan de pecho. Es curioso que pasadas casi 72 horas desde la jugada, aún no nos hayamos puesto de acuerdo entre todos sobre si el desvío es legal o ilegal. No voy a entrar a valorar si fue o mano o pecho, más que nada porque aún tengo dudas, pero la conclusión es clara: tras mil repeticiones de televisión no lo podemos afirmar aún con claridad, ¿cómo puede esperar alguien que Texeira Vitiennes viera algo en aquel momento?
Una vez más una jugada de este tipo, que puede decantar un partido de un lado o del otro, se va al limbo. Ya han sido demasiadas y es urgente que FIFA y UEFA den el paso para incorporar elementos tecnológicos que permitan esclarecer estas acciones en el momento, sobre el terreno de juego. Sobre todo, mucho más tras el fiasco que ha supuesto la decisión del organismo europeo de añadir dos jueces de área en la UEFA Europa League y la Champions League. Estos árbitros adicionales no solo tienen la capacidad de ‘hacerse los suecos’ como los peores árbitros principales, sino que incluso desde su privilegiada posición y su limitada superficie de acción son incapaces de ver con claridad determinadas jugadas. Personalmente, no he visto a ningún juez de área señalar un penalty imposible de ver tanto para el árbitro como para el linier y, a día de hoy, son innecesarios en el fútbol.
Muchos aluden a la una resta en la pureza del deporte que supondría adoptar medidas como la inclusión de cámaras adicionales enfocando las áreas o la implantación del balón inteligente. El fútbol es un deporte con varios siglos de tradición y en el cual la tecnología ya afecta a todos sus niveles: desde calzado, ropa, balón, hasta los pinganillos que portan los propios árbitros. ¿Tan descabellado sería colocar varias cámaras que apuntaran a las porterías para que el 4º árbitro pudiera visualizar las jugadas más polémicas y comunicárselo al árbitro por estos mismos pinganillos? Ya hay competiciones que lo hacen de forma parecida, como la NBA. Los tiros en los últimos segundos son a veces observados por los árbitros para determinar si son válidos o no. ¿Tan difícil es probar, como ya se hizo con los jueces de área? Podría ser una buena opción. También lo es la del ‘balón inteligente’, el ‘Ctrus’, que registra la posición del esférico en todomomento, y podría ayudar a erradicar los famosos ‘goles fantasma’ del fútbol.
El balón está en el tejado de FIFA y UEFA (y nunca mejor dicho). Ellos son los encargados de valorar la conveniencia o no de introducir estas mejoras técnicas en el juego. Por mi parte, espero que no les den la espalda una vez más y ayuden con su decisión a reducir la polémica en el fútbol.

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