sábado, 5 de noviembre de 2011

El tiempo pondrá a cada trofeo en su lugar

Cristiano Ronaldo recogiendo el Balón de Oro 2008 / Marca.com
Las declaraciones de Cristiano Ronaldo en esta semana en las que afirmaba que “prefería la Bota de Oro antes que el Balón de Oro” están siendo motivo de debate entre los seguidores al fútbol y, una vez más, crean un enfrentamiento entre aficionados del Real Madrid y aficionados del FC Barcelona que cierran filas en torno a sus dos cracks. El crack de Madeira ya posee su trofeo que le acredita como máximo goleador de la temporada pasada, mientras que Messi se postula, un año más y van tres consecutivos, como candidato firme a llevarse el trofeo que le acreditará como mejor jugador del Mundo.


Si es verdad que, como el jugador luso apuntó en sus declaraciones, la diferencia entre ambos galardones es que uno se otorga en función de los goles y otro como resultado de unas votaciones. Eso no lo duda nadie, pero también es cierto que el resultado de las votaciones que otorgan el Balón de Oro son el fruto de una temporada notable reflejadas en una nota.

Desde su primera edición celebrada en la temporada 1967-1968 en la que su ganador fue un mítico del fútbol portugués como Eusebio, muchos han sido los futbolistas que han conseguido la Bota de Oro y han pasado a la historia siendo grandes jugadores. Tampoco es casualidad que en muchos de los casos, muchos de estos sean claros candidatos a conseguir el otro gran trofeo individual a nivel mundial, el Balón de Oro. Algunos de ellos como Ronaldo Nazario, Henry, Makaay, Jardel, Forlán, Messi o Cristiano, que aún quedan cercanos en nuestra memorias han sido galardonados con el premio a mejor jugador del Mundo o al menos han estado cerca de conseguirlo tras haber conseguido la Bota de Oro.

A pesar de ello, muchos otros que han conseguido hacerse con el distintivo de máximo goleador no han escrito líneas en la historia de este deporte. Nombre como Sotiris Kaiafas (el único chipriota en ganarlo), Dorin Mateut, Otra Korgalidze o Nikos Machlas son ejemplo de ello. El hecho de ser el más anotador no ha ido acompañado siempre de repercusión mundial. En ligas de menor nivel es frecuente encontrar jugadores que consiguen unos registros goleadores dignos de conseguir la Bota de Oro, pero ¿de qué nivel estamos hablando? En mi opinión en menos complicado acercarse a grandes cifras en campeonatos en lo que las defensas son más vulnerables. El nivel de exigencia de la Liga BBVA, la Premier League o la Serie A es mucho más alto que el de las ligas de países como Chipre, Rumania e incluso Holanda.

Por ello, las declaraciones del 7 del Madrid han llamado la atención. Primero por lo ventajista de sus palabras. Es fácil alabar lo que uno consigue y depreciar aquello que no alcanza. Y segundo por la incógnita que se plantea en ¿qué hubiera pasado si el trofeo que gana es aquel que menosprecia? Si CR7 gana en un futuro, no es utópico pensarlo, el Balón de Oro me gustaría ver cómo recoge este premio. ¿Reconocerá entonces la poca importancia de este trofeo? Sinceramente, lo dudo.

3 comentarios :

  1. Sin duda una de las mejores entradas desde que empezó M91!

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  2. Zas! en toda la boca. si hace unos días te criticaba de forma desmedida, ésta no ha podido ser mejor respuesta para callarme.
    de lo mejor que he leído en minuto 91 desde su inicio.
    Por cierto te daría el dato de que en las ligas menores(rumania,chipre,etc) los goles no tienen el mismo valor porcentualmente, es decir, en la Liga cada gol vale por 1, o lo que es lo mismo un 100%, pero en la liga rumana, vale un 80 y pico % con lo que un jugador para llevarse la bota en esta competición, tendría que meter 40 goles por los 26 de uno de la Liga,Premier o Calcio.
    un saludo

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  3. El valor de un galardón lo da el nivel de los que lo han conseguido, y en ese sentido solo hay que echar un vistazo al palmarés del balón de oro y al de la bota de oro para ver qué trofeo está reservado únicamente a los grandes del fútbol. Con estas declaraciones, Cristiano muestra su impotencia al ver que un año más el balón de oro se le escapa y cada vez es más inalcanzable. Lo triste es que gran parte de la prensa de Madrid, lejos de ser objetiva, intente engañar a sus lectores reconvirtiendo premios menores en primeros premios.

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