domingo, 9 de octubre de 2011

Inglaterra tiene al enemigo en casa

Wayne Rooney ve la roja por una dura entrada a un jugador montenegrino / As
La fase de grupos llega a su fin y con ella se empieza a vislumbrar, allá a lo lejos, la Copa de Europa de selecciones. Muchos son los países que se quedarán sin saborear la competición. Esto no será lo que ocurra con Inglaterra. Los de Capello pusieron el cierre a su clasificación con un empate ante Montenegro en un partido más bien gris y en el que Wayne Rooney, a priori el jugador que tiene que aportar un plus de calidad, volvió, y van unas cuantas, a demostrar su lado oscuro.
Sus triunfos más que merecidos como jugador son ensuciados por sus actitudes en determinados momentos dentro del campo. Desde que debutara con el Everton en la Premier League, Rooney no ha dejado de dar muchas alegrías a los aficionados al fútbol, pero también muchos disgustos a los aficionados de sus equipos. De él se conoce la clase que atesora en sus botas, fruto de jugadas endiabladas y goles al alcance de muy pocos que le han hecho convertirse en uno de los mejores delanteros del viejo continente. Cinco veces jugador del mes, dos veces mejor jugador inglés del año (2008 y 2009) y siempre presente en equipos ideales de la FIFA y de la UEFA. Todo esto sumado a sus tres ligas (2007, 2008 y 2010) y a una Champions (2007), entre muchos de sus títulos en los que él siempre ha sido la principal referencia.
Pero todo esto queda en saco roto cuando saca a relucir su otra cara. Las faltas duras, las protestas, sus salidas nocturnas o las discusiones con compañeros están dentro del repertorio de actuaciones que la afición de los “red devil” sufre con frecuencia. Duras entradas como las de este fin de semana se vienen repitiendo a lo largo de su carrera,  producto del carácter malhumorado del delantero inglés. En la memoria de muchos quedarán encontronazos como el que tuvo con Cristiano Ronaldo (compañeros por aquel entonces) en el partido de cuartos de final del Mundial de 2006 en Alemania que enfrentó a Portugal e Inglaterra y en el que Rooney acabó criticando la actitud del portugués.
Suerte tiene el Manchester de contar con Sir. Alex Ferguson en el banquillo. En asuntos como este, la experiencia del escocés juega una baza importante. El problema es cuando cambia el color de su camiseta. En la selección, Fabio Capello no ha sabido dar con la tecla que calme los arrebatos del delantero. Esa es la tarea en la que tiene que trabajar el italiano, cómo motivar al jugador que encabezará las expectativas de los “Pross” en la futura Eurocopa. De él dependen muchos de los objetivos y allí lo saben, los medios estos días echan chispas. Rooney tiene que respaldar una filosofía de juego, una historia de un país asociada a este deporte, una deuda pendiente que plantea, en el torneo de este año, una oportunidad para hacer olvidar el fracaso en la clasificación a la anterior Eurocopa.

2 comentarios :

  1. En este sentido, podría decirse que Wayne Rooney es el heredero del francés, ex "red devil", Éric Cantona.

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  2. Rooney,ese buen futbolista que solo ha marcado la diferencia durante 4 meses en toda su carrera...realmente es para tanto?

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