miércoles, 17 de agosto de 2011

¡Que triunfe el fútbol!

Imagen del partido de ida / Miguel Ángel Moreno
A una hora intempestiva (las televisiones y la UEFA tienen la culpa), esta noche se disputa la vuelta de la Supercopa de España en el Camp Nou. Madrid y Barça llegan muy igualados al choque, pero los culés parten con ventaja, gracias al empate a dos cosechado en feudo madridista. Será interesante comprobar la audiencia de este partido, pues el del pasado domingo batió récords, convirtiéndose en la Supercopa más vista de la historia.
Lo visto en aquel partido dejó mejor sabor de boca que los últimos de la temporada pasada, al menos en lo que al comportamiento de los jugadores se refiere. Hubo la tensión necesaria en este tipo de partidos, pero no alcanzó aquellas desproporcionadas cotas. Los jugadores defendieron sus colores con enjundia haciendo honor a los escudos que llevaban en sus pechos y contemplamos un bonito espectáculo. Se recuerda algún encontronazo que en nada distó de aquellos míticos entre Hierro y Rivaldo, por recordar uno a vuelapluma. Por su parte, Pepe y Alves siguieron añadiendo capítulos a su bonita relación, pero el asunto no pasó a mayores como en otras ocasiones.
Nadie quiere ni espera un partido descafeinado, pero sí sería bueno proyectar una imagen de máxima rivalidad dentro de los cauces del juego limpio y la deportividad, ya que el partido se verá en todo el planeta. Los jugadores son los primeros que tienen que dar ejemplo y en las últimas horas no lo están haciendo, si atendemos a sus declaraciones o tweets. Tras el encuentro, se ha generado un clima desagradable de acusaciones que no conviene a nadie. El ambiente ya está lo suficientemente crispado como para echar más leña al fuego. No es necesario. El partido ya tiene los suficientes alicientes: los dos mejores equipos del momento, catorce campeones del mundo, tres balones de oro, a Mourinho, a Guardiola, un escenario incomparable, los dos mejores jugadores, el mejor centro del campo que se recuerda (por supuesto, el del Barça), a Casillas, a Valdés, a Cesc, a Xabi… En definitiva: todo lo necesario para que triunfe el fútbol.

1 comentario :

  1. Al final,después de un espectáculo como pocos se recordaban en un clásico,todo acabó como siempre.Una pena porque al final solo se hablará de eso...

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